Un informe técnico detecta fisuras en los puntos de apoyo de la campana y recomienda parar su uso mientras se analiza el alcance real del daño
DAVID P.N. | 7/1/2026.-
La campana del Castillo Fortaleza de Santa Pola ha dejado de sonar de forma provisional después de que los servicios técnicos hayan detectado fisuras y desprendimientos en la Torre del Reloj. Por motivos de seguridad y de conservación del monumento, se ha desconectado el mecanismo de percusión mientras se realiza un estudio detallado del daño y se programan las obras de reparación.
Los primeros avisos llegaron desde el Museo del Mar, cuyos técnicos advirtieron desprendimientos y posibles daños estructurales en la zona de la Torre del Reloj, donde se aloja la campana principal del Castillo Fortaleza. A raíz de estas observaciones, los arquitectos municipales efectuaron una inspección visual y emitieron un informe técnico con medidas inmediatas.
En dicha inspección se han identificado fisuras de gran espesor en los puntos de empotramiento del soporte de la campana y del mecanismo del martillo percutor. También se ha constatado la aparición de desprendimientos en el revestimiento exterior: el mortero de cal presenta grietas, fracturas y pérdida de cohesión respecto al soporte.
Aunque los daños son visibles en el revestimiento, todavía se desconoce si las fisuras alcanzan el núcleo del muro de mampostería original de la torre. En caso de afectar a esta parte estructural, las vibraciones generadas por las campanadas podrían comprometer la estabilidad del conjunto a medio plazo, especialmente ante cargas dinámicas continuadas.
Medidas cautelares y primeras actuaciones
Como medida de urgencia, se ha procedido al cese inmediato del uso de la campana, anulando el funcionamiento del mecanismo de percusión para evitar nuevas vibraciones. Además, está previsto instalar redes de protección para prevenir la posible caída de cascotes a la vía pública o al interior del recinto.
Mientras duren estas actuaciones, los santapoleros dejarán de escuchar las tradicionales campanadas de cuartos y horas que forman parte del paisaje sonoro del centro urbano. El Ayuntamiento apela a la comprensión ciudadana, recordando que se trata de una medida temporal orientada a proteger tanto el patrimonio como la seguridad de vecinos y visitantes.
El Castillo Fortaleza de Santa Pola, construido en el siglo XVI, está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento y cuenta con un nivel de protección integral. Por este motivo, ya se ha realizado una primera comunicación a la Conselleria de Patrimonio, a la que se informará puntualmente de todos los pasos que se vayan llevando a cabo.
Se va a encargar a un técnico especialista en intervención sobre patrimonio un estudio de diagnosis técnica que incluirá catas arqueológicas y constructivas. El objetivo es determinar con precisión el alcance real de las lesiones en el núcleo del muro de mampostería y definir la mejor solución compatible con los criterios de conservación del BIC.
Siguientes fases: restauración y consolidación
En función de los resultados del estudio, se redactará la documentación técnica necesaria para la restauración del mortero, la consolidación estructural de la zona afectada y la posterior puesta en servicio de la campana en condiciones de seguridad.
El proceso incluirá la supervisión técnica especializada durante la ejecución de los trabajos, garantizando que cualquier intervención respete los valores históricos y arquitectónicos del Castillo Fortaleza.
Hasta entonces, el silencio de la campana recordará a vecinos y visitantes que, en un monumento con cinco siglos de historia, la prevención y el cuidado del patrimonio son tan importantes como la tradición de sus campanadas.







