La joven santapolera, de 19 años, estudia en la Universidad de Alicante el doble grado de Derecho y Criminología
DAVID POVEDA | 31/07/2026.-
Estefanía Martínez Navarro afronta su candidatura a Reina Mayor de las Fiestas de Santa Pola 2026 con la emoción de quien lleva tiempo esperando esta oportunidad. Tiene 19 años, estudia en la Universidad de Alicante el doble grado de Derecho y Criminología y mira al futuro con una vocación clara, trabajar en el ámbito del Derecho. “Ser candidata a Reina Mayor significa un honor y la representación del pueblo durante un año y lo mejor que te puede pasar en la vida”, afirma.
Responsable, empática y extrovertida
Cuando tiene que definirse en tres palabras, Estefanía reconoce que elegir solo tres no es fácil, porque le encanta hablar y expresarse. Finalmente se queda con tres cualidades que la representan bien: responsable, empática y extrovertida.
Le gusta estar con la gente, relacionarse, compartir experiencias y vivir todo aquello que le permita crecer personalmente. Esa forma de ser también conecta con algunas de sus grandes pasiones, como el debate, el teatro y el baile.
Actualmente forma parte del club de debate de su universidad, una actividad a la que dedica buena parte de su tiempo libre y que encaja con su interés por el Derecho, la palabra y la argumentación.
Teatro, baile y amor por los escenarios
Estefanía disfruta especialmente con todo lo que tiene que ver con estar de cara al público. Le gusta el baile, el teatro y cualquier actividad que implique subirse a un escenario.
En el baile ha practicado principalmente contemporáneo y este año también ha probado la bachata y los bailes latinos, una experiencia que le ha gustado mucho.
Pero si hay una disciplina artística que la emociona especialmente, esa es el teatro. Empezó en el instituto con pequeñas obras junto a su profesor Ernesto, a quien recuerda con cariño por haberle transmitido el amor por esta forma de expresión.
“Él me hizo ver el amor tan bonito que se le tiene que tener al teatro”, explica.
Una obra creada con amigas en la Casa de Cultura
Uno de los recuerdos que Estefanía guarda con más orgullo es haber creado una obra de teatro en segundo de Bachillerato junto a sus amigas más cercanas y haber podido representarla en la Casa de Cultura.
Aunque sabe que dedicarse profesionalmente al teatro es complicado, no descarta seguir escribiendo y creando obras para llevarlas a los escenarios de Santa Pola.
Le gustaría que el público pudiera disfrutar del teatro tanto como ella lo disfruta, y cree que es una de las artes que merece mayor visibilidad.
Un futuro ligado al Derecho
Más allá de su candidatura, Estefanía quiere que la gente conozca también sus inquietudes académicas y profesionales.
Su gran ilusión es trabajar en el ámbito del Derecho y, especialmente, llegar a ser fiscal. Incluso se permite soñar en grande, algún día, fiscal general del Estado.
Sabe que es un objetivo ambicioso, pero también tiene claro que los sueños se construyen paso a paso, empezando desde abajo, con esfuerzo y constancia.
Una segunda oportunidad vivida con ilusión
Estefanía ya intentó formar parte de la Corte de Honor el pasado año, pero no fue seleccionada. Aquel año también se presentó su hermana, que sí tuvo la suerte de formar parte de la Corte Infantil.
Lejos de desanimarse, recibió el consejo de volver a intentarlo, confiar en sí misma y presentarse de nuevo. Este año dio el paso otra vez y consiguió ser seleccionada como candidata a Reina Mayor.
Para ella, esta experiencia tiene además un valor familiar muy especial, porque ha podido vivir de cerca la ilusión de su hermana y ahora siente que le toca disfrutar a ella.
Su hermana, su madre y una ilusión compartida
En este camino, Estefanía se siente especialmente acompañada por su madre y por su hermana.
Su hermana, al formar parte de la Corte Infantil, le pidió muchas veces que la acompañara a los actos. Eso le permitió vivir las fiestas desde una cercanía distinta y reforzó su deseo de formar parte algún día de la Corte Mayor.
Este año, además, tendrá la suerte de coincidir vestida con ella en dos momentos muy especiales, el día de la elección mayor, el 15 de agosto, y el día siguiente, cuando su hermana dejará el cargo a la nueva Corte Infantil.
Las fiestas como orgullo de pueblo
Para Estefanía, las fiestas son el momento del año en el que Santa Pola se siente más unida.
Considera que durante esos días se intensifica el sentimiento de pertenencia, el orgullo de ser santapolero y la sensación de formar parte de una gran familia.
“Las fiestas son el momento en el que sientes que el pueblo se une y todo el mundo tiene esa sensación de que somos una gran familia”, señala.
También cree que ese orgullo no debería limitarse solo a los días festivos, sino sentirse durante todo el año.
El desembarco, su primer gran recuerdo
Su primer recuerdo de fiestas está ligado al desembarco, uno de los actos que más le impresionan.
Desde pequeña baja con su familia a la playa para verlo. Nunca ha participado de forma activa, aunque le encantaría hacerlo alguna vez, pero lo vive como un momento muy potente y cargado de significado.
Para Estefanía, el desembarco es mucho más que un acto festero. Es una representación con historia, un inicio simbólico y una forma de recordar hechos que forman parte del relato tradicional de las fiestas.
“Para mí el desembarco es como decir: estamos aquí, hemos venido a disfrutar”, explica.
La ofrenda a la Virgen de Loreto
Otro de los actos que vive con especial ilusión es la ceremonia final en honor a la Virgen de Loreto, con la ofrenda de flores y la presencia de vecinos vestidos con trajes regionales.
Estefanía destaca que no solo participan quienes forman parte de la Corte o de las comparsas, sino también familias y vecinos que se preparan sus trajes desde casa para rendir homenaje a la patrona.
Para ella, la ofrenda es un momento familiar, emotivo y profundamente ligado al sentido de las fiestas. “Al final, a la que hay que honrar es a la patrona, que es la Virgen de Loreto”, recuerda.
La emoción de vivir los actos en primera línea
Como candidata, Estefanía cree que uno de los momentos que vivirá con más emoción será el de los actos de inicio de fiestas, especialmente los vinculados a los fuegos, petardos y ambiente de calle.
Piensa en la primera gran explosión festera, con la gente llenando el centro, la Glorieta y las calles, y siente que vivirlo desde la Corte será algo muy especial.
Para ella, estar en primera línea no es solo un privilegio, sino también una responsabilidad, representar a todas las personas que sienten las fiestas como parte de su identidad.
Qué debe tener una Reina de las Fiestas
Estefanía considera que una Reina de las Fiestas no debe definirse únicamente por la belleza, sino por su actitud.
Para ella, lo más importante es disfrutar, acudir a los actos con ilusión, estar cerca de la gente y vivir las fiestas con orgullo. Cree que una reina debe emocionar, transmitir y demostrar que, más allá de la banda o la representación oficial, es una santapolera orgullosa de su pueblo.
“No es solo ser reina o dama, sino ser una santapolera orgullosa”, resume.
Las playas, su lugar más especial
Cuando piensa en un lugar de Santa Pola que la haya marcado, Estefanía elige las playas.
Para ella, son la identidad más reconocible del municipio. Santa Pola es un pueblo de costa, y ese vínculo con el mar forma parte de su historia personal.
Nació en agosto y desde muy pequeña su madre la llevó a la playa. Gracias a ella, dice, aprendió a querer el mar, las calas, los paisajes del pueblo y también Tabarca.








