La Picola, el mayor proyecto arqueológico de Santa Pola inicia su puesta en valor con 1,25 millones para recuperar diez siglos de historia
REDACCIÓN | 14/05/2026.-
El yacimiento arqueológico de La Picola inicia su puesta en valor con una inversión de 1,25 millones de euros, financiados íntegramente por el Ministerio de Industria y Turismo. La actuación pretende recuperar y hacer visitables cerca de diez siglos de historia, desde el fortín íbero del siglo V a.C. hasta los vestigios del Portus Ilicitanus romano, activo hasta el siglo V d.C., con un enfoque educativo, cultural y turístico.
La Picola, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2021, abre una nueva etapa con el inicio de esta primera fase, que se centra en una zona de actuación delimitada dentro del ámbito protegido. El objetivo es adecuar el enclave para el uso cultural y turístico, mejorar los accesos y reforzar la conservación e interpretación de los restos.

Según la información facilitada, las obras contemplan la creación de pasarelas y mejoras en la accesibilidad física y cognitiva del yacimiento, además de impulsar el trabajo de investigación, conservación e interpretación de los elementos íberos y romanos. La intervención busca que el visitante no sólo vea ruinas, sino que entienda qué fue y por qué es importante.
La dirección del proyecto recae en el equipo ilicitano ARN Arquitectura, integrado por los arquitectos José Amorós Gonzálvez, Luis Rubiato Brotons y Patricia Navarro Mazó, responsables del proyecto de ejecución. La dirección arqueológica corresponde al equipo de investigadores de la Universidad de Alicante, encabezado por el catedrático Jaime Molina Vidal.
Una vez finalizada esta fase, el Museo del Mar de Santa Pola, impulsor y coordinador de la actuación, incorporará el yacimiento ya valorizado a sus salas externas visitables, garantizando un uso estable vinculado a la educación, la cultura y el turismo.

Segunda fase con Centro de Interpretación
El Ayuntamiento enmarca esta intervención en un proceso más amplio de musealización del enclave. De hecho, se ha realizado una solicitud de financiación al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, dentro del programa 2% Cultural, para construir un Centro de Interpretación que permita culminar la puesta en valor y reforzar la conservación preventiva de la zona arqueológica.
Turismo patrimonial y “plan de futuro”
La Picola presenta una ocupación humana de casi diez siglos: primero como fortín íbero en el siglo V a.C. y, posteriormente y tras la reocupación romana, como el Portus Ilicitanus, un importante puerto romano con actividad desde el cambio de era hasta el siglo V d.C. Un enclave estratégico para el comercio y la actividad marítima en el sureste de Hispania que ahora da un paso decisivo hacia su puesta en valor y conservación.
La alcaldesa Loreto Serrano valoró el arranque de las obras como un paso clave para convertir el patrimonio en un recurso de primer orden: “Hoy se hace realidad algo por lo que nos hemos esforzado mucho”, indicó, remarcando que el objetivo es que vecinos y visitantes puedan conocer “diez siglos de nuestra historia” a través de un espacio accesible y bien interpretado.
Serrano vinculó este avance a otras actuaciones patrimoniales
ejecutadas en la legislatura, como intervenciones en el Castillo-Fortaleza, la adquisición y rehabilitación de la Casa de Don Gabino, la musealización de Villa Adelaida o la protección del Portus Ilicitanus, y destacó el papel de los técnicos municipales en la obtención de subvenciones para proyectos que, con fondos propios, serían difíciles de acometer.
Con esta primera fase, Santa Pola pone en marcha una actuación que no sólo busca conservar, sino explicar y compartir un enclave estratégico del Mediterráneo antiguo. La Picola comienza así a transformarse en un espacio donde la historia deja de ser un texto en un panel y vuelve a ser un lugar que se camina, se comprende y se visita.







