“Me amputaron el alma y el corazón”, declaró su madre, Toñi Santiago, entre el silencio, los aplausos y un mensaje cargado de memoria, justicia y denuncia
DAVID P.N. | 5/8/2025.- Un año más, Santa Pola no olvida. La tarde del 4 de agosto de 2025 se volvió a teñir de emoción, memoria y dignidad en la plaza Silvia Martínez Santiago, escenario del 23º aniversario del atentado terrorista que ETA perpetró en 2002 contra el cuartel de la Guardia Civil y que costó la vida a Silvia, de 6 años, y a Cecilio Gallego, de 57.

El acto arrancó con las palabras de José Joaquín Martínez (Bauti), padre de Silvia, que recordó con firmeza el crimen:
“A esta misma hora, el 4 de agosto de 2002, los etarras Andoni Otegi Eraso y Óscar Celarain Ortiz pusieron un coche bomba con 100 kilos de explosivos junto al cuartel. Asesinaron a nuestra hija Silvia y a Cecilio Gallego. Hubo además 51 heridos”.
Pidió un minuto de silencio por su hija y por Mamen, amiga de la familia y habitual en estos homenajes, recientemente fallecida.

Lucha por la justicia en los tribunales
Martínez anunció que, junto con la Asociación Dignidad y Justicia y su presidente Daniel Portero, siguen personados como acusación particular en la Audiencia Nacional, en una causa que busca condenar a la cúpula de ETA de 2002 por su presunta responsabilidad intelectual en el atentado.
“El proceso judicial avanza, con la imputación de seis jefes de la cúpula etarra, gracias a informes de la Guardia Civil y la Policía, pero actualmente está paralizado tras el pacto del Gobierno de Pedro Sánchez con EH Bildu, herederos de ETA”, denunció.
“Gracias, Silvia”
Toñi Santiago, madre de Silvia, ofreció uno de los discursos más intensos de los últimos años. Conmovida, agradeció el respaldo de vecinos, familiares y entidades que no han dejado de acompañarla.

“Hace 23 años me amputaron mi alma y mi corazón. Hoy estoy aquí gracias a mis hijos Javier y Carla. Sin ellos, yo no estaría de pie”.
La madre de Silvia hizo una emotiva mención al único exministro del Interior que —según relató— llama cada 4 de agosto para darles ánimo: “Gracias Ángel. No has olvidado quién es Silvia”.
También quiso agradecer a su hija:
“Gracias, hija mía, por convertirme en la madre y la mujer que soy hoy. Te amo, cariño”.

Crítica a los políticos y al sistema judicial
Toñi Santiago también lanzó una crítica muy contundente al estado actual de la justicia y la política en España:
“Los políticos de este país han prostituido nuestro Estado de Derecho. Unos por acción y otros por omisión, sois culpables de que Bildu esté en el Congreso”.
Denunció que su hija ha sido “moneda de cambio en un proceso de negociación” y advirtió que no se hará justicia real mientras los verdugos sean equiparados a las víctimas:
“Con la justicia divina no contáis. Esa será ineludible. Verdugos, cómplices… caerán uno tras otro. Y cuando eso ocurra, me iré en paz”.

Aplauso a la Guardia Civil
El acto finalizó con un emocionado aplauso dedicado a la Guardia Civil, definido por Toñi como “ángeles verdes que nos protegen”, seguido por el himno nacional, que sonó mientras la plaza se llenaba de aplausos, banderas y lágrimas.
“Gracias. Viva España. Viva la Guardia Civil”, concluyó Toñi, y repitieron los asistentes al unísono.








