El Ayuntamiento de Santa Pola, a través de la Concejalía de Cultura, se ha marcado el objetivo de recuperar las imágenes y grabaciones de aquella Santa Pola de antaño a través de la iniciativa “¿Recuerdas Santa Pola?”. La finalidad es “recuperar y difundir fotografías y películas que de otra manera permanecerían inaccesibles y ocultas para el conjunto de la sociedad”, como sostenía Feli Bailador, edil de esta concejalía.
Devolución de originales
Un aspecto que la edil quiso dejar muy claro es que “no se trata de que los ciudadanos realicen donaciones”. En ningún momento el Archivo Municipal se va a quedar con los originales, sino que se realizarán copias y escaneos y “los originales se devolverán inmediatamente después de haber sido digitalizados y catalogados”.
En esto también quiso incidir Rafael Plá, desde el Servicio de Archivo Municipal: “El escaneo será instantáneo y los originales se devolverán en el acto”. Además, como agradecimiento por su contribución, los participantes recibirán una copia de sus fotografías digitalizadas y un diploma que acredita su aportación.
Se trata de un proyecto que permitirá archivar y difundir la memoria colectiva a través de actividades paralelas como exposiciones, edición de catálogos, realización de tarjetas postales, inclusión en la futura nueva web del Ayuntamiento, etc. Los ciudadanos podrán realizar sus aportaciones en la Biblioteca Municipal. La Biblioteca también se reunirá con diversas asociaciones para que éstas hagan llegar sus fotografías. Marian Sempere, jefa de Negociado de la Biblioteca, destacó que se prevé ampliar, en un futuro, la recogida de material a la Biblioteca de Gran Alacant.
Llamamiento
Para que esta iniciativa sea una realidad, se necesita “la generosidad de aquellos vecinos que guardan fotografías o que descubren imágenes de Santa Pola en sus álbumes, en alguna añeja caja de latón, en cajas de zapatos o en los cajones del armario”, explicó Bailador realizando un llamamiento a la participación ciudadana.
Una llamada dirigida especialmente a los más mayores porque “son quienes conservan los álbumes más interesantes y quienes pueden aportar información adicional como fechas, nombres, acontecimientos...”. En cuanto a la antigüedad máxima del material, deberá ser anterior al 2000.









