Ya se está un paso más cerca de que llegue el segundo colegio a Gran Alacant. Una demanda, por no decir histórica, sí ampliamente reiterada por los vecinos de la zona. La Generalitat ha pedido la cesión de los terrenos de cara a la construcción de un Centro Educativo de Iniciativa Social, o CIS. Es decir, que será un centro “público de gestión privada”, como se avino a pormenorizar el alcalde, Miguel Zaragoza, quien también destacó que, “de esta forma, todos los niños podrán llegar a tener el acceso a una educación gratuita y de calidad, sin tener que abonar una cantidad enorme de dinero la Comunidad Valenciana en su construcción”.
Por otro lado, también destacó que esta cesión de terrenos a la empresa constructora y que gestionará el centro no es “sine die”. “El Ayuntamiento”, aclaraba, “no perderá la propiedad de los terrenos, ya que es una cesión. En el momento que dejen de ser usados para tal fin volverá a pasar a manos de Santa Pola”. La dimensión de los terrenos, concretamente, oscila entre los 11.000 y los 18.000 metros cuadrados, “dentro de una parcela de más de 61.000 metros”, tal y como aclaraban a este medio con posterioridad fuentes municipales.
El futuro CIS estará ubicado en la calle Monte de Santa Pola, en el actual solar que se encuentra frente a la urbanización Monte Faro.
La noticia del futuro CIS no sentó precisamente bien a los grupos de la oposición. Ana Tapia, portavoz de Esquerra Unida, criticó duramente el hecho de que “se vaya a hacer negocio con la educación. Se suponía que el dinero que no se destinaba a RTVV iba a ir a parar a manos de colegios y hospitales. Ahora, ni una cosa ni otra”.
Federico Zaragoza, portavoz de Compromís, aseguró que “se están usando todo tipo de eufemismos para no decir que se trata de un centro privado. No nos oponemos a la creación de centros concertados (a no ser que separen por sexos), pero cuando todas las necesidades de la escuela pública estén cubiertas. Y, en Santa Pola, no lo están. De ahí nuestro sentido del voto. No nos oponemos a un nuevo centro educativo, nos oponemos a que sea privado”.
María Lafuente, edil socialista, coincidía con su compañero de oposición, en cuanto a su posición con respecto a los colegios privados, “a los cuales no nos oponemos. Lo que no queremos es que se construya en suelo cedido por el Ayuntamiento, y más que sea una empresa privada la que haga negocio. Queremos un colegio, hace falta un colegio, pero que sea público”.
Tomás Martínez, concejal de Educación, afirmó que “la única preocupación que tenemos es la de ofertar más plazas. Plazas que serán públicas y gratuitas. Así pues, creo que el único interés que tienen ustedes (en referencia a la oposición) es hacer demagogia. Además, las leyes amparan la construcción de este centro. No hacemos nada que ustedes (esta vez en referencia al PSOE) no hayan hecho antes”.
Tapia, por su parte, no quiso desviarse del tema ideológico, “porque es ideología lo que van a dar este tipo de colegios. Son privados, hay ideario. Además, siempre se acaba pagando, por muy públicas que sean las plazas. Hay familias que no tienen para uniformes, clases extraescolares, agendas...”, declaraba.
Finalmente, Miguel Zaragoza quiso dejar bien claro tras la votación que “se aprueba la cesión de terrenos para el segundo colegio de Gran Alacant con los votos en contra de la oposición”. Una “izquierda plural”, para Zaragoza, “que nunca trajo ningún centro a Gran Alacant. Además, todos y cada uno de los alumnos cursarán gratuitamente una educación de calidad, puesto que es la Conselleria quien paga, exactamente lo mismo, que el gasto público por alumno”.









