La ciudadanía española se enfrenta a las urnas más decisivas desde diciembre de 1978 y una pregunta sobrevuela impertinente: ¿estamos preparados para votar sin miedo, para dar carpetazo al bipartidismo? Para Ignasi Candela, número dos provincial de la lista de confluencia Compromís-Podemos, es meridianamente claro que sí “porque el bipartidismo está carente de ideas, algo que se vio en el debate entre Rajoy y Sánchez. La gente ha perdido el miedo y el día 20 votará por el cambio”.
Dentro de ese miedo está el que se escucha en mucha charla de pasillo, de sobremesa de bar o de mesa camilla, que no es otro que, si entran a gobernar nuevas formaciones como Compromís-Podemos se les van a quitar sus bienes, casa, dinero en el banco, empresas… Candela se sorprende ante tal afirmación, máxime cuando “ha sido en esta legislatura del PP cuando los bancos han quitado más casas a la gente”. Es más, explicaba que ha habido experiencias de gobiernos del cambio “donde la deuda se ha reducido, como el Ayuntamiento de Cádiz, en diez millones de euros. Es el PP quien se caracteriza por su política de arruinar todo lo que toca”.
Dentro de su programa llevan medidas cargadas de optimismo pero, cuando llega la realidad, el establishment es reticente a dejar aplicar este tipo de políticas. “Yo creo que cuando más contundente sea la victoria del domingo, más dispuestos estarán a acceder a la voluntad social del cambio. De hecho, ya se ha visto cómo algo que parecía imposible antes, como las primarias abiertas en los partidos, se esté dando y que el concepto de renta garantizada ha entrado, con matices, dentro de otros programas”.
Ante la aplicación de la renta garantizada, muchos economistas han augurado un hiperinflacionsimo. Candela declara que, quien afirma esto, no ha mirado “dónde está el componente inflacionista de la economía española”. Aclara que, de 2004 a 2014, la inflación se explica por el aumento del precio de la electricidad (casi dos veces y media), “castigando duramente a las pymes, quienes han tenido que repercutir ese coste”. Dentro de la economía nacional, “el sector eléctrico es quien tiene más influencia y aquí hablamos de una auténtico oligopolio”.
Hablando de empresas y contratos, frente a formaciones que apuestan por un contrato único, su formación lo hace por un empleo digno. “Este país tiene un gran problema de demanda laboral. Para ello tenemos que terminar con la política de la austeridad y lanzar una reforma que dé ingresos a la gente más necesitada. Además, hay que poner empleos de calidad asociados a un salario digno”. El contrato único, para él, llevaría a una irrevocable bajada de salarios y, por tanto, el consumo se retrae.
En su programa contemplan una auténtica inyección económica para recuperar el famélico cuerpo del Estado del Bienestar. Pero una cosa es una idea y otra que haya fondos. Ignasi Candela es rotundo: “Sí hay fondos. En este país tenemos 40.000 millones de euros de fraude fiscal, el 80% de las empresas del Ibex 35; las grandes multinacionales tienen una baja presión fiscal, sólo un 3%, con lo que habría que aumentarlo a cotas de la UE, ganado 4.000 millones más; y la corrupción nos cuesta a los españoles 48.000 millones. Hay dinero, sólo hace falta voluntad y valentía”.
El PP habla mucho de su heroicidad al hacer pasar los número macro del rojo a negro. Muchos consideran que este cambio de color obedece a una pérdida de los derechos de los trabajadores. Ante tal situación, ¿es conveniente blindar la dignidad laboral, la conciliación, los derechos por ley? “Absolutamente sí. De hecho, mediante reforma constitucional. Pero, ante el relato del PP, quiero decir que es completamente falso, porque tres cuartas partes del éxito obedecen a cuestiones macroeconómicas”. Éxito que responde a una rebaja de los criterios de austeridad por parte de la UE, “lo que nos da la razón”.
Ante las tensiones provocadas por el soberanismo catalán, Compromís-Podemos apuesta por el diálogo, “porque estos procesos independentistas obedecen a la crisis económica. Nosotros queremos crear un estado donde todos estén incluidos. Si éste es federal o no, ya será en función del diálogo. A priori no se pueden definir fórmulas, todo obedece a la negociación”. La garantía de que España siga siendo un estado unid, para Candela, “no es el PP, somos nosotros. Parece paradójico, pero es así”.
Una de las garantías para conformar este proyecto de país es la celebración de una consulta popular, que no referéndum, “la cual está recogida en la Constitución”. Desde el punto de vista del candidato “la mayoría de las encuestas dan, a día de hoy, un Cataluña no independentista, pero dentro de un modelo de estado que no es el que tenemos ahora”.
Más centrados en temas supranacionales, como puede llegar a ser una posible intervención militar con tropas sobre el terreno de España (pedida por la OTAN o los socios europeos), Candela era claro, contundente: “no apoyaremos ningún tipo de intervención armada, no vamos a repetir el mismo error que el PP en 2001. En este caso, nosotros apostamos por una solución política, que pase primero por cortar las vías de financiación y favorecer la democracia en la región, porque el Daesh lo que quiere es una intervención militar”.
Finalmente, las medidas más ilusionantes de todo el programa que Compromís-Podemos somete a las urnas el domingo, destaca tres cosas: “la primera, el nuevo sistema de financiación, que terminará con la injustica que padecemos los valencianos; la segunda, una reforma fiscal que permite mejorar la ocupación y, la tercera el que pueda haber un revocatorio, a mitad de mandato, del presidente, si éste no cumple con lo prometido”.









