Con motivo de los actos de la semana contra la violencia de género, se han generado muchos discursos y eventos para denunciar esta lacra social y el alcalde de Santa Pola, Miguel Zaragoza, ha querido reiterar su actitud ante esta situación. Una de esas ocasiones fue el pasado viernes 22 de noviembre donde, en el salón de actos de la Casa de Cultura, se interpretó la obra de teatro Videncia a la Española.
Abrió el acto Mati P. Quislant, técnica de la Concejalía de Mujer, quien señaló que la violencia de género es una “pandemia”, dado que afecta a todo tipo de ciudades y entornos, ya sean urbanos o rurales. Y para sostener esa afirmación se basó en datos: 700 mujeres muertas víctimas de la violencia de género en la última década y 600.000 silentes. Por ello, el apoyo que esta semana de actos ha tenido ha significado claramente el “apoyo a las víctimas y decir a los maltratadores que no tienen cabida en la sociedad.
Miguel Zaragoza, alcalde de Santa Pola, quiso hablar desde el corazón, por lo que no se ciñó al guión del discurso. Comenzó con la premisa de que la violencia de género “no debiera haber existido nunca, ni biológica ni culturalmente”, por lo que hoy en día “no debería existir ya, puesto que existen muchos más medios para atajarla, más presupuestos y más información”.
Desde los más pequeños
El alcalde de Santa Pola explica, visiblemente emocionado, dado que es padre y abuelo, y de manera enfática, que atajar este problema comienza con la educación de los más pequeños: “A los hijos los queremos, los educamos y los corregimos, pero a veces no caemos en que los niños copian nuestras conductas y si la conducta del padre hacia la madre no es de afecto, de cariño y de ayuda, el niño lo va a copiar y tendrá una conducta no adecuada psicológicamente”. Sin embargo, la familia no es el único agente socializador de las personas desde su infancia, sino que también el colegio, los compañeros, la televisión, los maestros... son actores que influyen en su percepción del mundo y en su modo de comportarse. Por ello, Zaragoza añadió que “todos” somos responsables.
No al silencio
Esta responsabilidad común es extrapolable también al silencio. “Nuestro silencio ante conductas anómalas también perpetúa la violencia doméstica. No debemos ser cómplices”. De esta manera tan clara, Miguel Zaragoza apeló a todos los ciudadanos a denunciar cuando sospechen que una mujer está siendo maltratada porque “nuestro silencio ante conductas anómalas también perpetúa la violencia, no debemos ser cómplices”, jalonó el alcalde.
Acerca de esta unicidad de acción, Zaragoza enumeró cómo debe ser: “las leyes deben ser rápidas, ajustadas, eficaces y tenaces; los agentes de la autoridad deben estar prestos para atender a estas mujeres; la Administración debe disponer de medios; y los maltratadores deben ser perseguidos y condenados pero también ayudados porque sufren patologías psicológicas”.
Unión y educación
La fórmula para erradicar la violencia de género es clara para Miguel Zaragoza y consta de los siguiente factores: “el llamamiento a la unión de la sociedad, jueces, Administración y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, más la educación en valores, más la persecución perpetua a los maltratadores, más el cumplimiento completo de las penas”. Una posición severa y efectiva a su juicio fruto del respeto que debemos tener a la mujer “porque todos hemos nacido de mujer”.









