La santapolera Laura Sánchez Candela es una de las dos conductoras del “Dátil 12”, el vehículo de bajo consumo diseñado por alumnos de la Universidad Miguel Hernández (UMH) que participa en el concurso internacional “Shell Eco-Marathon”, que se disputa en Holanda entre el 17 y 19 de mayo.
Laura Sánchez estudia tercero de Ingeniería Mecánica y ha sido seleccionada por el equipo, junto a su compañera Cristina Planelles, debido a que no sobrepasaban los 52 kilos de peso con casco incluido. Pero su labor no se limita a conducir, junto a sus compañeros, ha participado durante nueve meses en el diseño y construcción del prototipo, que sabe montar a la perfección y conoce cada una de sus piezas.
En total han colaborado en el proyecto cinco estudiantes de la especialidad de Mecánica de Ingeniería Técnica Industrial, tres de Ingeniería Industrial, dos del Grado de Ingeniería Mecánica y uno de Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones en Sistemas Electrónicos de la UMH, coordinados por el profesor del departamento de Ingeniería Mecánica y Energía Miguel Ángel Oliva.
En este concurso internacional participan alrededor de 250 equipos de todo el mundo. Esta es la novena edición del concurso en el que la UMH participa con un vehículo de bajo consumo. Los estudiantes, supervisados por el profesor Oliva, han introducido mejoras este año para obtener un coche más competitivo y ecológico, así como más ligero.
La prueba consistirá en dar vueltas al circuito para comprobar cuál de los vehículos participantes recorre más kilómetros con un litro de combustible. La velocidad media de los prototipos no debe ser inferior a los 25 kilómetros por hora. El vehículo de la Universidad Miguel Hernández ostenta actualmente el récord entre los equipos españoles con motor de combustión, con una marca de 1.455 km por litro de combustible. Con las mejoras introducidas este año, el equipo de la UMH espera superar la marca de 2.000 Km por litro de combustible.
El vehículo de la UMH mide 3,20 metros de largo, 60 centímetros de ancho y 50 centímetros de alto y su peso en orden de competición es de 38 kilogramos. Es uno de los modelos más bajos de su categoría y este diseño reduce considerablemente la posibilidad de vuelco, algo muy importante al tratarse este año de un circuito urbano con curvas muy cerradas.









