El Periódico Santa Pola y la Asociación de Comerciantes unen fuerzas en pro de un bien común, ayudar a la Asociación de Amigos y Familiares de Enfermos de Alzheimer de Santa Pola. En este caso, el gesto es pequeño, simbólico, incluso, y consiste en la instalación de doce huchas en otros tantos establecimientos de la Asociación de Comerciantes.
Difícil situación
De esta manera, se pretende ayudar a contribuir en mejorar la situación de la Asociación de Alzheimer local, pues se encuentra completamente desbordada por los gastos. Emi Garri, su presidenta, declaraba que “en estos momentos, somos algo más de 250 socios los que, junto a diversas ayudas, tenemos que hacer frente al tratamiento diario de 36 usuarios”.
De hecho, no sólo hablamos de equipo, también de voluntarios y profesionales, “hasta cinco en total”, quienes luchan con denuendo por paliar los efectos del Alzheimer. “La Asociación de Alzheimer”, apuntaba su presidenta, “está pasando por momentos muy precarios y toda ayuda que se reciba es poca”.
Reflejo fiel de esta necesidad de ayuda es que, gracias a las huchas, todos los consumidores, todos los vecinos, podrán colaborar de forma directa para la lucha contra el Alzheimer en su mismo pueblo.
Apoyo al comercio
En otro orden de cosas, Pepa Garri, en nombre de la Asociación de Comerciantes, pedía a las asociaciones locales que considerasen “la importancia de comprar en el pequeño comercio, puesto que actualmente somos el motor tanto del empleo como de la economía local”.
Los establecimientos santapoleros siempre están dispuestos a “compartir el beneficio con nuestros clientes”, además de crear puestos de trabajo. Por este motivo, “las asociaciones locales siempre que han necesitado nuestro apoyo lo han recibido, pero nos gustaría realizarles un llamamiento, porque hemos observado que, muchas de ellas, cuando tienen que realizar algún tipo de evento no suelen comprar en el comercio local los productos que van a necesitar”.
Afirmaba Pepa Garri que “cuando uno colabora y se ve que van a comprar a otro lugar, que no deja el dinero en Santa Pola, toca la fibra sensible”.
Del mismo modo, pidió a toda la ciudadanía a que ayudase a colaborar contra el intrusismo laboral y que acudiesen a los establecimientos autorizados “a solicitar servicios como peluquería, podología, estética, etcétera. Ellos también pueden acudir a casa, sobre todo para las personas mayores, y no hay que recurrir a personas sin la licencia adecuada y que no pagan sus correspondientes impuestos”.









