Bullía la capital del Reino y Corte de la misma forma que lo hacía la puerta de entrada a la Feria Internacional de Turismo. Muchos profesionales, muchos medios acreditados, visitantes y delegaciones políticas, que esperaban su turno para empezar a hacer su ronda de contactos. Quien dice esperar dice estar como piojos en costura durante tres cuartos de hora (los afortunados), puesto que la inauguración (a cargo de los Reyes) provocó un auténtico embotellamiento. Todo en pro de la máxima seguridad.
Superado el filtro de los sucesivos controles, se pudo contemplar una feria más llena y cargada de optimismo. “Hace años que no veía esto así”, declaraba Joaquín Albadalejo, diputado de Turismo por la provincia de Alicante, quien adelantó haber mantenido numerosas reuniones con empresas interesadas en traer gente a la provincia de Alicante.
La crisis ha dejado de estrangular los bolsillos patrios y europeos. La clase media de los nuevos socios comunitarios despega, deseosa de conocer climas benignos y sabrosas gastronomías. Si de comida hablamos, los distintos show-cookings organizados en el stand de la Comunidad Valenciana han sido más que protagonistas. Los chicos de la Escuela de Hostelería de Valencia, encargados de atender la barra (la más grande de toda la feria) del stand pueden atestiguar que no han parado de atender a invitados.
En cuanto a apuestas: ocio y gastronomía son las verdaderas estrellas. Todo el mundo coincide en que, en definitiva, es lo que el público busca. Un público, sobre todo el español, que quiere calidad, diversidad y buenos precios. Se complementa la oferta de sol y playa con pinceladas culturales y potenciación del medio ambiente, festivales de música y, cómo no, actividades deportivas.
No le busques tres pies al gato
Todos han entendido que los tiempos han cambiado, que hay que contener el gasto y que ponerse a vender macroproyectos que cuestan un riñón no implica tener éxito (y sí muchas deudas). Por lo tanto, “vende lo que tienes, ya sea sol, playa, montaña, historia, servicios o patrimonio”, declaran los expertos. “No te compliques”.









