Los dos tripulantes de la pequeña “busa” Skipi II rescataron el miércoles a mediodía cuando se dirigían a su puerto base de Tabarca a un hombre que parecía estar muerto en el agua. Al subirlo a bordo y darle agua el joven, que sólo hablaba francés, revivió y contó que había llegado en una patera, que había naufragado por la noche. Posteriormente la Guardia Civil localizó a otro inmigrante también vivo. Ambos son de origen argelino y han contado que en la patera viajaban un total de diez personas. Se montó un dispositivo de vigilancia para tratar de localizar a los otros ocho náufragos en el que colaboraron tres embarcaciones de Salvamento Marítimo con base en Santa Pola, Altea y Denia. Se temía que pudiera haber más pateras ya que ese mismo día llegó otra embarcación con 9 inmigrantes a Villajoyosa.
Vigilancia
Ante esta situación, el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, ha pedido al Delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, que “no mire hacia otro lado y que reconozca de una vez por todas que la vigilancia de las costas no está asegurada y sigue siendo ineficaz, insuficiente y nefasta”.
Recordamos que este verano ya han llegado otras dos pateras con inmigrantes a la costa santapolera.









