Un joven de aproximadamente 30 años fue detenido en un domicilio de la Avenida Escandinavia tras alertar los vecinos a la Policía Local. Al llegar, los agentes comprobaron que su pareja (una mujer joven, también de alrededor de treinta años) presentaba signos evidentes de violencia. La pareja vivía junta en el mencionado domicilio y no se había presentado denuncia previa.









