El día del cartucho, estamos muy contentos, con un cartucho grande, lleno de caramelos. La canción de nuestro tradicional y único Día del Cartucho, sigue entusiasmando a niños y mayores que esperan este día la llegada de ese detalle en forma de dulces capaz de unir corazones y que sin duda marca el comienzo de las Navidades en Santa Pola.

Este año, igual que pasaba hace ya muchos años, la totalidad de los escolares de nuestro municipio han recibido el cartucho con una sonrisa anhelante. Llevaban días entonando la sintonía de este último día de clase y esperaban poder cantarla con fuerza, incluso gritarla, cuando las autoridades abriesen las puertas de sus clases para entregarles el cartucho. Y así ha sido. Miles de pequeñas voces cantando El día del cartucho…, una tradición que, si echamos la vista atrás, unos 50 años más o menos, ya la encontramos. Por aquellos entonces los niños de nuestro pueblo sufrían las carencias de una época distinta. Esta situación de carestía, con una Santa Pola subsistiendo casi exclusivamente del antojadizo mar, propició que desde la Cofradía de Pescadores se pensara en dar a los hijos de los marineros unos caramelos que les endulzaran las Navidades y el Ayuntamiento posteriormente, se sumó a este acto afectuoso y lleno de solidaridad. Pues bien, hoy día estos caramelos siguen haciendo las delicias de los pequeños. Y más en esta coyuntura, cuando la bonanza económica no es la tónica general. Nuestro cartucho tradicional vuelve a cobrar más fuerza que nunca, dada la situación de muchas familias. Pero, seguramente que este cartucho, esta muestra de solidaridad tendrá muchos reflejos, será copiado en numerosas ocasiones estas navidades.
Más de 5.400 cartuchos y miles de sonrisas, para festejar la llegada de unas fiestas entrañables y es que con una única sonrisa que nos regalase uno de estos menores, Santa Pola ya se vería henchida de satisfacción.

Los 20 concejales de nuestro municipio, más el Alcalde, Miguel Zaragoza, y el presidente de la Cofradía de Pescadores, con su particular recorrido de la entrega del cartucho, han sido testigos de excepción de esas miles de sonrisas. A los escolares que hemos citado, además hemos de sumarles los cartuchos que se han repartido entre Casa de Cultura, Asociaciones, Centro Cívico, etc, unos dulces que también han servido para iluminar el rostro en personas de más edad y en discapacitados. Por esto, si este día del cartucho es capaz de provocar tan buenas sensaciones, demos gracias a Cofradía y Ayuntamiento por mantener esta tradición, pese al gasto que pueda suponer, y esperemos que El Día del Cartucho, siga sonriéndonos muchos años más.









