BALANCE 2014
 

Un año para no tirar cohetes, pero tampoco para tirarse de los pelos

 
Miércoles 31 de diciembre de 2014 0 comentarios
 

Por decirlo suavemente, el año ha sido duro, pero al menos no tan duro como las campañas anteriores. 2007 y, sobre todo, 2008, fueron años criminales para sectores clave en la economía local como comercio, hostelería y servicios, tan dependientes del nivel de gasto y de la situación económica de su público.

Los años continuados de destrucción de empleo han lastrado enormemente el consumo, hecho que, a su vez, ha dinamitado la hostelería y el comercio, proveedores del 80 por ciento de la masa laboral a nivel local. Un círculo vicioso que se ha traducido en cierre de empresas, altos índices de desempleo y caída generalizada del tejido económico de Santa Pola.

Frenazo en el paro

Sin embargo, tal y como señalan algunos pequeños indicadores, se ha frenado el paro (que no desaparecido) y arranca, muy tibiamente, la recuperación. Tal es así que, en enero de 2014, eran 3.431 los inscritos en las listas del Servef, siendo, en noviembre de este año 3.317. Como viene siendo habitual, es el sector servicios quien copa la mayoría de los desempleados de Santa Pola (2.429). Sin embargo, habrá que conocer los datos de diciembre, ya entrados en 2015, para comprobar si la habitual estacionalidad del empleo local ha generado contrataciones en el último mes del año.

Invierno de “ir tirando”

Volviendo con el balance sectorial, para lo que se ha encuestado a varios comercios, establecimiento proveedores de servicios y hosteleros, destaca, especialmente, la apertura de nuevas firmas en tiendas de ropa. Éstas han tenido un verano bastante bueno, “sin embargo, en invierno, poco menos, vamos tirando. Noviembre ha sido malo para todos”. Éstos nuevos negocios apostarán fuertemente en el año entrante por la innovación: “Facebook y venta on-line serán nuestras principales bazas para 2015. Del mismo modo, apostaremos por tener un puesto en el mercadillo de Gran Alacant”.

Dentro de esta máxima de renovarse o morir, muchos se proponen facilitar las compras a través de un horario más flexible “más ajustado a los horarios de la gente que trabaja”. De ahí que se planteen la apertura en domingo. Pero todas estas buenas intenciones de nada servirían sin el apoyo del público. Un público que, poco a poco, “va apostando más por el pequeño comercio” y, sorprende este dato, “sobre todo la gente joven, que nos prefiere frente a los centros comerciales”. Lo que sí reclaman estos nuevos consumidores es “más versatilidad. Más tipos de negocio, sobre todo si hablamos de ropa de chico o caballero, que no hay mucho en el pueblo”.

En cuanto a los negocios centrados en moda masculina, aseveran que “en los últimos años, las ventas se han reducido considerablemente, pero, al menos en 2014, se han mantenido con respecto al año anterior”. Añaden que “los jóvenes compran menos debido a que su colectivo está especialmente afectado por la crisis”.

La construcción no despega

Ya entrando en el sector servicios, concretamente en construcción, resalta especialmente que, aquellos que tienen sus clientes fuera de la villa marinera han capeado como han podido el temporal. “En el año 2014, la facturación se redujo considerablemente, siguiendo la dinámica que comenzó en 2008. Al menos, el proyecto sigue a flote pero las arcas están famélicas como consecuencia de la crisis económica”. Para aquellos que Santa Pola supone su principal zona de influencia, 2014 ha sido similar a 2013, destacando los meses de octubre y noviembre, junto con febrero y marzo, como los mejores.

La zona, clave de 2014

Para los hosteleros, han sido los fines de semana los que han ayudado ha salvar la cara contable, pues han mejorado notablemente “porque el volumen de clientela ha sido muy similar a 2013. Desde el principio de la crisis las ventas han caído un 40%”. El verano, como siempre, continúa siendo la estrella, aglutinando la mayor parte de las ventas. “La gente”, declaran, “tiene menos dinero. Ha salido más, sí, pero ha reducido su gasto. Con una caña o un café pueden pasar la mitad de la tarde. Pero mejor eso que nada, como durante todo el año pasado”.

Muy importante ha sido la localización en este 2014, año en el que la “zona de moda”, ha pivotado fuera del centro. Este cambio en la tendencia del público se ha traducido en una menor facturación en la zona centro y un pequeño efecto arrastre, especialmente la Avenida de Granada y alrededores. Otras zonas como Playa Lisa concentran la mayor parte de su negocio en verano. “El problema”, destaca uno de los hosteleros de la zona, “es que tendrían que hacer más cosas para animar esta zona durante todo el año. También nosotros deberíamos unirnos y proponer, es cierto, pero lo suyo sería crear algo que mueva a la gente a venir a Playa Lisa, que también existimos”.

Gimnasios a flote

No hay que olvidarse de uno de los modelos de negocio más pujantes en la villa, como pueden ser los gimnasios. Modelo que, al menos para los encuestados, no sólo han visto cómo sus cifran se mantenían, sino que se ampliaban. A cambio, han tenido que realizar inversiones importantes, ampliar sus instalaciones y, sobre todo, diversificar su oferta para dar cabida a todo tipo de público (“ya no vale sólo con las pesas”). Éstos esperan con ansia el mes de enero, “época de más afluencia porque mucha gente quiere compensar los atracones de Navidad”.

 
 

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