ENTRADA DEL DÍA 3
 

Último combate para huestes moras y cristianas

 
Viernes 5 de septiembre de 2014 0 comentarios
 

La fama cuesta”, decían en la famosa serie homónima de televisión. Haciendo un lejano paralelismo, podría decirse que desfilar en condiciones climáticas adversas (calor, humedad elevadísima...) no es tarea para cobardes. La gran mayoría de los festeros tuvieron que vestir sus ropajes alrededor de las seis de la tarde. Trajes pesados, no sólo cargados de pedrería, sino también marcados por los tupidos ropajes, metales, cascos, capas y espadas que, algunas de ellas, llegaban a pesar hasta veinte kilos.
Sin embargo las huestes Moras y Cristianas volvieron a completar una entrada más en las Fiestas de Santa Pola. No se arredraron, no se dejaron vencer por largas horas de espera sin poder sentarse o con ausencia de avituallamiento. Lucieron la mejor de las sonrisas y una de las más bellas estampas que disfruta a lo largo del año la villa marinera.
No fue un combate sin víctimas, puesto que, al menos como ha podido corroborar este medio, dos integrantes del bando cristiano tuvieron que ser atendidos y trasladados en ambulancia al Centro de Salud por deshidratación y golpes de calor. Afortunadamente, todo quedó en un susto.

Protagonista, el baile

Si el año pasado las carrozas del bando cristiano coparon la espectacularidad de esta cita. En 2014 han sido los elaborados bailes, boatos, coreografías y espectáculos los que han marcado la diferencia. Desde danzas con la misma muerte hasta juegos de plumas, pasando por escupefuegos y un gran tambor Taiko, acompañado de dos percusionistas.
La carroza de los Sultanes de Beduinos no se quedaba atrás, puesto que se levantaba y giraba una gran plataforma, con la media luna como protagonistas. Piratas, fiel a la tradición, apostó por el humo, las calaveras y los esqueletos de cautivos. Ambas carrozas proceden de la alicantina villa de Agost.

Aumenta el bando cristiano

El bando cristiano era, por riguroso turno, el encargado de abrir la Entrada de 2014. Un bando que se ha visto generosamente incrementado de un año a otro. Y, lo más importante, incorporaciones de gente joven. De hecho, la apertura del desfile duró algo más una hora, teniendo en cuenta que el paso cristiano es más vigoroso.
Aunque la crisis se ha dejado sentir, sobre todo en la desaparición de algunas filàs, más de mil personas participaron en el desfile. La Fiesta es cara, nadie puede negarlo, pero, frente a un problema de costes se ponen soluciones imaginativas y son ya bastantes las filás santapoleras que se confeccionan, con muchos gusto, sus propios trajes.
En cuanto al bando moro, y como viene siendo habitual, fueron sus vistosas indumentarias las que llamaron la atención y provocaron el aplauso de todo el público. Nuevamente, la Filà Negres (comparsa Beduínos) apuesta por cascos y ornamentos iluminados por leds.
Todos los participantes coincidieron en que la afluencia de público se ha notado “un pelín”, con respecto al año pasado, “pero, si tenemos en cuenta que era miércoles y que la gente aguantó hasta el final del desfile con la que caía (alrededor de las 12.30 horas) es todo un logro”, declaran.
Como siempre, ya se están viendo las potenciales mejoras para el año 2015, en el que se espera otro ligero repunte en la participación.



 

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