Un 20 de marzo de 1986, la familia de Floristería Mari Fina se lanzó en una nueva aventura. Un reto duro y constante que, a día de hoy, sigue navegando con buen rumbo después de 30 años de entrega y dedicación.
Desde Floristería Mari Fina quieren agradecer a todos sus clientes, amigos y conocidos el apoyo y colaboración a lo largo de su andadura en la empresa familiar. Pero, lo que hace tres décadas pusieron en marcha Manolo Andreu y Mari Fina Agulló, ha visto cómo un gran relevo generacional, de la mano de sus hijos Damián, Juan Carlos y Juanma Andreu Agulló, se hacía cargo del negocio familiar.
Un negocio que, a lo largo de los últimos años, ha iniciado un proceso de actualización, de gran reforma estética, un impulso de frescura en el que sobresale su imagen de marca.
Nuevos productos se han puesto a disposición del público, nuevos e innovadores arreglos pero, siempre, eso sí, adaptándose a los gustos y (muy importante en estos tiempos) el presupuesto del cliente.
La nueva generación que guía Mari Fina no olvida sus orígenes y, lo más importante, a sus clientes, que se han convertido, tras tantos años de confianza, en amigos y compañeros de viaje.









