Todas las farmacias de Santa Pola, desde Playa Lisa hasta Gran Alacant, han secundado el cierre patronal de esta semana, convocado en principio para tres días, pero que se suspendió porque la Conselleria de Sanidad liquidó parte de su deuda el martes.
Las jornadas de “huelga” han transcurrido sin incidentes reseñables y el público, por lo general, ha sido comprensivo con las reivindicaciones de los farmacéuticos. En horas puntuales ha habido colas en los establecimientos que han estado de guardia –uno por cada día de cierre patronal– y algunos usuarios han tenido que hacer varios viajes para encargar y posteriormente recoger el medicamento que necesitaban. “Estimado paciente, la Administración no paga, nos está obligando al cierre, queremos defender su derecho al medicamento”, se podía leer en los carteles informativos que habían colocado en los despachos santapoleros durante estos tres días”.
Los 60 millones de euros abonados solo suponen, según indica el farmacéutico José Francisco Canales, el 14% de lo que les adeudan. “La salud es un derecho constitucional que estamos financiando, en lo referente a los medicamentos, la profesión farmacéutica”, añade. “No nos pagan desde hace muchos meses lo que dispensamos con receta, pero nosotros sí que tenemos que pagar los medicamentos, así que he tenido que hipotecar el patrimonio personal para seguir trabajando”, explica al Periódico Santa Pola la licenciada María Elena Baeza. Si la situación continúa así, Baeza asegura que dejará de comprar medicamentos y permanecerá el establecimiento abierto, como es preceptivo o que tendrá que despedir a alguno de sus seis empleados.
En el mismo sentido se ha pronunciado la farmacéutica María del Carmen Calatayud. “Estoy haciendo frente a la situación con préstamos personales, aplazamientos de pagos, pero los bancos no quieren saber nada y quieren cobrar, con los intereses que estamos pagando no tenemos ni para cubrir el beneficio de la farmacia”, indica. “Yo tengo a cinco empleados y no puedo tener a la gente sin pagarle, nos esmeramos por dar un buen servicio, pero ahora ya solo adquiero los medicamentos por encargo, ya que no puedo tener una inversión en el cajón”, afirma.









