
Silvia, tu familia te quiere, tu pueblo te adora y España no te olvida. Muestra de ello es que más de 500 personas acudieron al acto homenaje que se celebró en la Plaza de la Diputación, lugar fatídico en el que hace siete años un coche bomba explotaba junto al cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola y acababa con la vida de la pequeña de seis años y con la de Cecilio Gallego. Un acto, y así lo hizo saber la madre de Silvia, Toñi Santiago “extensible a todas las víctimas del terrorismo”. Tanto es así que se encendieron centenares de velas en homenaje a cada una de las vidas arrancadas por el terrorismo.

El acto comenzó con un minuto de silencio por todas las víctimas de ETA, con especial mención a Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva Lezaun, los dos últimos guardias civiles asesinados por la banda terrorista en Mallorca. Este silencio fue roto con un sonoro aplauso de los asistentes que reinvindicaban libertad y justicia. Además en más de una ocasión, y de manera espontánea, algunos alzaron su voz y se oyeron gritos que alababan la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Gracias a los diferentes testimonios de quienes pudieron disfrutar de esos años de vida junto a la pequeña Silvia hoy conocemos cómo era, qué le gustaba hacer ... y por eso su ausencia todavía hoy nos hace daño, “Silvia no olvidaremos lo inolvidable”.
La madre de Silvia, Toñi Santiago, en su lucha por pedir justicia y por honrar la memoria de su hija, pronunció un discurso reivindicativo y crítico contra las autoridades políticas, pero también con una semilla de esperanza. La madre de la víctima recordó cómo este cruel asesinato logró al menos obtener el consenso para la ilegalización del brazo político de la banda terrorista (Batasuna) “cuando tuvimos conocimiento de esta noticia mi marido y yo supimos que el asesinato de nuestra hija no había sido en vano, que al menos podemos contar a nuestro hijo Javier que la muerte de su hermana ha contribuido para que en nuestra sociedad no quede ningún resquicio jurídico al que se puedan acoger estos asesinos para instalar el terror en las instituciones españolas”. Asimismo, Santiago recordó el significado de la violencia política como un atentado diario contra la libertad que todavía sufrimos en nuestro país “para mí la plena libertad llegará cuando no se cometan más asesinatos como el perpetrado en Mallorca, llegará cuando los Guardias Civiles y sus familias puedan vivir en una casa cuartel sin temor a que cualquier día ETA lo vuele por los aires. Para mí la plena libertad llegará cuando ANV esté fuera de los ayuntamientos, cuando no haya personas que tengan que vivir con escolta, cuando no se permitan hacer homenajes a los asesinos de nuestros hijos, cuando la bandera de España pueda ondear en todas las instituciones con total normalidad, cuando los asesinos de ETA y sus cómplices políticos estén cumpliendo condena por los delitos cometidos”.

Todos estuvieron con Silvia. Sus compañeros de clase tampoco se olvidan de su memoria. En la concentración para honrar a la pequeña, sus amigos recordaron que en este curso Silvia se habría graduado junto a ellos. Como muestra de no aceptar esta ausencia provocada por los asesinos de ETA, aquel trágico 2002, quisieron que una foto de Silvia apareciese en la orla de graduación.
Al final de la ceremonia, tras escuchar el himno nacional, los asistentes soltaron al aire 300 globos blancos como símbolo de la paz y la libertad deseada por el pueblo español. Este momento fue especialmente emotivo, la madre de Silvia lanzó un fuerte beso en dirección al cielo y los sentimiento afloraron, tanto es así que los padres de la niña se fundieron en un fuerte y cariñoso abrazo.

Una vez más la sociedad demuestra su apoyo incondicional a la familia de Silvia Martínez y por ende a todas las víctimas del terrorismo, un cariño que según Santiago, les llena de tranquilidad y les reconforta para seguir su lucha y hacer valer los derechos y libertades del pueblo español. Un acto de condena y de repulsa contra estos asesinos que sin razón arrebatan lo más valioso del ser humano, la vida. Vamos a seguir defendiendo la vida y la libertad, luchemos con coraje, determinación y fortaleza, hagamos valer la democracia contra los terroristas y como dice la letra de una canción “Libertad, libertad sin ira libertad, guárdate tu miedo y tu ira porque hay libertad, sin ira libertad, y si no la hay sin duda la habrá”.










