Comienza la temporada de exámenes universitarios y, un poco más adelante, la tan temida selectividad para cientos de estudiantes. Por ello, la Biblioteca de Santa Pola ha ampliado su servicio de sala de estudios. En concreto, será de nueve de la mañana a dos y media de la madrugada de lunes a viernes. Los sábados, de nueve y media a una y media del mediodía y, por las tardes, de cinco a doce de la noche. Los domingos, permanecerá cerrada por la mañana, abriendo por las tardes de cinco a doce de la noche.
Según Marian Sempere, responsable de la Biblioteca de Santa Pola, “hay dos periodos muy importantes, el primero de ellos abarca mayo y junio, tanto para los estudiantes universitarios como para los de Segundo de Bachiller, puesto que los primeros tienen sus exámenes y, los segundos, selectividad. Permanecerá también este servicio abierto hasta el mes de julio puesto que, con la llegada del Plan Bolonia, han desaparecido los exámenes de septiembre en muchos grados”.
Además, a finales de agosto se vuelve a ampliar el plazo de la sala de estudios “para dar servicios a todos aquellos estudiantes que tengan exámenes en el mes de septiembre”. Otro de los periodos de ampliación es en enero y febrero.
Lleno en domingo
Este pasado domingo se completaron las 35 plazas ofertadas en la sala, “teniendo que abrir una sala auxiliar por si venía más gente”. Este claro incremento de horarios y servicios lleva parejo un refuerzo de personal, “para ello se dispone de dos vigilantes nocturnos del programa de colaboración social del Ayuntamiento, que se turnan con los trabajadores de la Biblioteca a partir de las nueve y media de la noche”.
El servicio wi-fi permanece durante todo el horario de apertura, quedando cerrado el préstamo, “que no es muy solicitado por estos estudiantes”. De cara a mejorar las condiciones de estudio, Sempere aseguraba que esta semana se reparará el aire acondicionado, “según nos ha indicado la Concejalía, puesto que la semana pasada hubo algunas quejas por parte de los estudiantes”.
En cuanto a los motivos por los que acuden los estudiantes a la sala de estudios de la Biblioteca son variados pero Sempere indicaba que, “sobre todo es para evitar la tentación, las distracciones. Seguramente tienen su espacio propio en su casa, con muchas más comodidades, pero aquí hay menos elementos de despiste y que los disuadan de su principal tarea: estudiar”.
Julia, David y Belén
Tres estudiantes de la Universidad de Alicante, dos de ellos de Administración y Dirección de Empresas y otro de Criminología, acuden a la Biblioteca porque “en casa hay demasiadas distracciones. Además, al menos entre dos de nosotros nos podemos resolver las dudas”. Pero, ¿por qué no acuden a la del campus? “Principalmente porque tienes que desplazarte y pasar ahí todo el día”. No hay que olvidar una de las cosas principales “aquí no hay distracciones, en casa tenemos demasiados estímulos externos”.
Del mismo modo, “las pausas se aprovechan más. Es decir, que puedes desconectar y hablar de cualquier cosa con los compañeros que no tenga nada que ver con lo que estás estudiando”. Lo malo es cuando el día no pinta concentrado “y las pausas, en vez de cada hora o más se aproximan a la media hora. Pero bueno, se intenta estar concentrado”.
Lo que se puede preguntar la gente es el rédito de todo esto. “Bueno”, confiesan, “el año pasado no fue todo lo fructífero que hubiéramos deseado. Esta vez iremos a por más, seguro”., declaran.









