UNIDAD POPULAR: DAVID RODRÍGUEZ
 

Ruptura democrática: ir a la raíz de los problemas y garantizar derechos

 
Viernes 18 de diciembre de 2015 0 comentarios
 

Izquierda Unida supone el grueso del grupo Unidad Popular, que con este nombre llevará a sufragio sus propuestas este domingo. Ha sido la gran olvidada de debates y apariciones en medios de comunicación, sin embargo, y si los resultados favorecen a los grupos de izquierdas, Unidad Popular puede llegar a ser la llave de gobierno. Ante esta cuestión, David Rodríguez, el número uno de Unidad Popular por la provincia de Alicante al Congreso, cuestiona el "vacío mediático que se nos ha hecho, porque, además, actualmente Izquierda Unida tiene una representación en el Congreso que debería ser tenida en cuenta".

Las encuestas tampoco son benevólas para Unidad Popular. Sin embargo, Rodríguez apela a la ideología y al programa, dos de los puntales que han singularizado a esta formación durante toda su historia. "Nuestras propuestas tienen un claro perfil de izquierdas. Nunca hemos jugado a la ambigüedad o a posicionarnos en un espacio electoral u otro en función de cómo esté el termómetro electoral", reivindica Rodríguez, a lo que añade: "Por eso se nos ve como una formación seria, con criterio". No en vano, "nuestro candidato a la presidencia, Alberto Garzón, está llenando todos los espacios allá donde va", además de ser uno de los mejor valorados por la opinión pública.

Ante la vinculación y escisión entre Podemos e Izquierda Unida, David Rodríguez quiere marcar la diferencia: "La diferencia es que Unidad Popular no quiere la continuidad de las políticas neoliberales que inició el Partido Socialista y que continúo el Partido Popular, porque no son la solución a esta crisis. Por eso llevamos un programa de ruptura democrática. Queremos ser determinantes en esta segunda Transición y para ello estamos planteando propuestas que van a la raíz de los problemas".

Una raíz que comienza en la Constitución, garante de los derechos y libertades de los ciudadanos, pero cumplimiento deja mucho que desear. En este sentido, Rodríguez propone un "nuevo proceso constituyente para garantizar esos derechos fundamentales que han quedado en papel mojado, como el derecho a la vivienda, al trabajo, a la educación, la salud... y para solucionar los problemas de un Estado plural".

Izquierda Unida también se quedó solo en su propuesta de auditar la deuda española, porque "es una estafa que impide desarrollar las políticas economícas y sociales", y de exigir la parte de deuda que no sea legítima, es decir, "exigir la quita".

Otra gran diferencia de Unidad Popular reside en el campo educativo. Educación universal y gratuita, pero también laica, una palabra ésta que no gusta al resto de partidos. Frente a ello Unidad Popular defiende que "hay que respetar la pluralidad de creencias, pero en un Estado aconfesional hay que dejar la religión, una actividad privada, fuera de las aulas, una actividad pública". Además, dentro de su propuestas incluyen la Red Pública, uno de cuyos aspectos es la eliminación paulatina de los conciertos educativos entre Estado e Iglesia "empezando por los que incumplen la Constitución, porque separan por sexos".

Dentro de la contracorriente, Unidad Popular es el único partido que recoge el concepto de "regulación del mercado inmobiliario" como medio para garantizar el acceso a la vivienda. ¿Cómo? Evaluando los inmuebles que ya existen y el uso que se hace de ellas, "no es necesario construir tantas viviendas". Rodríguez señala directamente a los responsables de la crisis, muy basada en el ladrillo: "Hemos visto echar a familias de sus casas, hemos visto cómo la construcción está asociada a la corrupción, cómo la banca pública ha sido rescatada...", por ello aboga por la potenciación del alquiler en un país que tiene una relativamente nueva mentalidad virada hacia la propiedad privada.

Ante ello, "son los Ayuntamientos y las instituciones las que tienen que aumentar el parque de alquiler social, para garantizar el acceso efectivo a la vivienda, para reducir la pobreza energética, para intervenir en caso de cortes de luz y agua, y garantizar unos alquileres que no superen el 20 por ciento del Salario Mínimo Interprofesional para las rentas que lo superen, o el 10 por ciento para aquéllos cuyos salarios no lleguen al SMI". En un segundo frente, Unidad Popular aboga por penalizar a las entidades bancarias que guardan su stock de viviendas para que las saquen a un alquiler barato". En el caso de que el stablishment bancario se niegue, Unidad Popular propone "expropiar su uso", y subraya: "el uso, no la propiedad", con el fin de que aquéllos que lo necesitan puedan beneficiarse de esas viviendas y añade, "lo que pasa es que el PP y el PSOE se asustan, como pasó en Andalucía, y nos llevaron a los tribunales".

Dentro de la larga tradición pacifista y de sus acciones al respecto, Unidad Popular propone otra medida única: un plan contra la violencia en el deporte. Uno de los deportes más populares, pero donde más casos de juego sucio dentro y fuera del campo se dan, es el fútbol, por lo que el mensaje violento se masifica. En el momento en que se asocia deporte y violencia, "se dejan ver los déficit sociales. No se puede utilizar ningún tipo de escusa, sea política, religiosa o deportiva, para incentivar la violencia", sostiene Rodríguez.

La democratización cultural es uno de los puntales tradicionales de la izquierda, "para ello es necesario bajar el IVA cultural al cuatro por ciento". El resto de partidos se centran en sus propuestas en la cultura "como producto de consumo, ya embalado y precintado, listo para abrir". Frente a ellos, Unidad Popular, defiende la creatividad, el potencial, por lo que proponen la Creación de un Sector Creativo Cultural en todos los ámbitos así como garantizar la educación cultural para mejorar el nivel cultural de los vecinos. Y todo ello en dos vías: formación e inversión.

Respecto a empleo, el candiato de Unidad Popular recuerda que las Pymes son el grueso de creación de puestos de trabajo. Su línea de apoyo se centra en lo que "hemos venido llamando cambio del modelo productivo para generar empleo garantizado gracias a la ayuda económica del Estado". Otras de las propuestas son "que los autónomos paguen una cuantía de cotización proporcional a los ingresos que generen, pero no un fijo; los incentivos fiscales a la contratación de jóvenes y la cuestión del IVA, pues no puede ser que nuestros autónomos tengan que pagar el IVA cuando no han cobrado una factura, así que pretendemos penalizar a los que no cumplan los pagos". Todo ello, encaminado siempre al aumento del poder adquisitivo y de la mejora de los trabajadores y autónomos "para que no haya quien tenga que bajar para siempre la persiana" de su oficina o comercio.

La igualdad de la mujer, la lucha contra la violencia y el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos llenan varias páginas del programa de Unidad Popular y que para Rodríguez "es una cuestión de Estado". Para el candidato, "el sistema patriarcal está generando muchos tipos de violencia, desde la brecha salarial entre hombres y mujeres hasta la lamentable violencia física, pasando por las objecciones al aborto". En este sentido, Unidad Popular ataca a la raíz: la educación, como medio de combatir este modelo violento contra los más débiles.

Otra de las guerras de Izquierda Unida ha sido siempre la reivindicación de una ley electoral y de una distribución de escaños por circunscripciones más igualitaria, dado que ambos factores han castigado siempre a Izquierda Unida. El ejemplo es latente: "tenemos once diputados con 1.680.810 votos, un 7% del electorado, mientras que otros partidos con la mitad de votos tienen casi el doble de diputados".

Frente a ello, IU ha encontrado la apelación del resto de partidos al voto útil. Pero el domingo "votar a Unidad Popular es más útil que nunca. El PSOE ha apelado siempre al voto útil, pero no ha hecho más que consolidar las políticas oligárquicas y no de la mayoría social. Ahora Podemos también reclama para sí el voto útil. Pero nosotros consideramos que no hay más voto útil que el que expresa aquéllo que el votante siente y piensa". Una utilidad que para Unidad Popular es decisiva el domingo "porque tenemos la oportunidad de poder virar el próximo gobierno hacia una izquierda real, hacia la ruptura democrática, si no, estaremos reforzando el viejo bipartidismo con otro nuevo y las consecuencias las conocemos todos".

 

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