Las tradiciones no se deben de perder por mucho que pase el tiempo. En Navidad las casas se inundan de almendrados, mantecados, mazapanes, turrones e innumerables dulces más. Por eso, desde el Horno Carmen continúan con la típica creación de los alimentos más habituales de esta época del año. Esta panadería del pueblo ofrece a sus clientes el típico mantecado pero con una novedad: en vez de elaborarlos con manteca le añaden aceite de oliva. Son los conocidos como ‘tonyetes de oli’ por los santapoleros. Pero estos dulces no los mantienen solo durante las Navidades, sino que los ofrecen a los visitantes y a los habitantes de la villa tanto en Semana Santa como en las ferias organizadas por la Asociación de Comerciantes.
Roscón de Reyes
La noche de los niños por excelencia se acompaña de una buena taza de chocolate caliente y del Roscón de Reyes. Mari Carmen Aznar, del Horno Carmen, afirma que “si se venden tantos roscones es por algo. En cuanto a calidad-precio y porque gusta a la gente. Además, no introducimos conservantes para que se mantengan toda la semana como las grandes superficies”.
Ya sea con el roscón tradicional sin relleno, relleno de nata, crema, trufa, de cabello de ángel, o con un roscón erótico para los más atrevidos, es una noche para pasarla en familia y descubrir quién se convertirá en el rey o reina de la noche y quién lo pagará el año que viene.









