El pueblo gitano está de fiesta y, con él, el resto de Santa Pola. Este miércoles tuvo lugar la Flamenco-ON, organizado por la Concejalía de Integración y la Asociación de Mujeres André Romís. Una velada de espectáculo y flamenco en el que también se querían rendir los particulares honores al pueblo gitano, encabezado por la propia asociación André Romís.
El acto, que contó con una nutrida presencia de representantes políticos de todo signo, arrancó con un vídeo en el que varios niños leían la definición de “gitano” según la Real Academia de la Lengua. Una definición excluyente y exclusiva, en la que se define a todo un pueblo, a una etnia, con el epíteto “trapacero”, es decir, que miente y engaña. André Romí
s quiso poner en valor que mucho se ha avanzado, pero aún queda muchísimo por avanzar en la plena integración cuando hasta la Real Academia conserva conductas racistas. La concejal del área, Ana Blasco, explicaba que este tipo de actos suponen una excelente oportunidad “para estrechar lazos con la cultura gitana y para mejorar el entendimiento y el diálogo en la localidad, bases ambos de la integración”.
El arte y la guía
Las personas mayores suponen la experiencia, “la guía”, como explica Aurora Amador, una de las organizadoras. Por ello, en este festival gitano se agradece a los mayores su trayectoria, “el servir de fuente de experiencia y sabiduría a la que consultar, en mediadores ante los conflictos y en apoyo cuando se necesita”.
Juan Amador Amador, Juan El Farina, personifica este año dicho homenaje. Durante más de 30 años, Amador ha dedicado su vida a la mar. Casablanca, Mauritania, Lanzarote... han sido algunos de sus destinos en varios barcos pesqueros y en la Marina Mercante. Aurora Amador recuerda cómo Juan Amador “cantaba en los barcos para amenizar el tiempo que pasaban en el mar”. No en vano, el homenajeado deleitó al público con un soleá recitada.
Y de los más mayores como fuente de experiencia, a los jóvenes como germen de innovación. Desde la organización recuerdan que también hay lugar para el reconocimiento a “aquellos jóvenes destacados por su labor en la comunidad gitana, por su esfuerzo por alejarse de los estereotipos y por su trabajo en el mundo empresarial y social”.









