Un año más la Mayordomía de la Virgen del Rosario ha conseguido que numerosas personas (alrededor de unas mil) madrugasen el pasado domingo para acompañarla en su peregrinaje desde la Parroquia de la Asunción hasta la Ermita del Cabo, situada casi al final del término municipal de Santa Pola. A las seis y media de la mañana los romeros se empezaron a congregar en la puerta de la Iglesia para recoger las cañas. A las siete menos diez, cantaron los Romeros las jotas de Romería con lo que se inicia la marcha. La imagen era portada por componentes del grupo Los Romeros y en la puerta de la Iglesia la recibieron las cantoras de la Virgen del Cap, que cantaron una salve que han estrenado este año. A la altura de Peña Grande cogieron el relevo como portadoras las Cantoras de la Virgen.
Abría la Romería del Cap un grupo de caballistas, algunos de ellos vinieron de un club de Castalla y también había miembros de la Policía Local y Protección Civil. Este año han vuelto a participar carretas de bueyes. Marchaba primero un buey llevado del ronzal y le seguían las dos carretas tiradas por dos bueyes cada una. Seguían los romeros y la Virgen, portada por los devotos que pedían llevarla. La Colla el Freu animó con su música la Romería en todo momento.
Se hizo la primera parada al final del paseo de Santa Pola del Este, a la altura de la primera hornacina, donde esperaba un camión que repartió manzanas y botellas de agua. Las cantoras de la Virgen del Cap le cantaron la salve rociera y continuó la romería. A la altura de la playa del Bancal de la Arena, los vecinos obsequiaron con café, y alguna cosita mas. A los pocos metros había personal del Amanecer, obsequiando a los romeros con botellas de agua. A la altura del CIMAR hay otra hornacina y volvieron a cantarle la salve a la Virgen. Los vecinos obsequiaron con fruta a los asistentes y allí hicieron los bueyes la reverencia a la Virgen del Rosario.
Se continuó el camino hasta la ermita de la Virgen donde se adelantaron los bueyes con las carretas para esperar la llegada de la Virgen. Al pasar la imagen delante de los bueyes, éstos se arrodillaron en señal de respeto, al tiempo que se le cantaba la salve. La llegada fue poco antes de las diez.
Junto a la Ermita se ofició la Misa por José Navarro, Párroco de Santa Pola, y el grupo Los Romeros cantó a lo largo de la Liturgia. Durante la Misa se bendijeron unas imágenes de la Virgen del Rosario y unas miniaturas de la ermita, con la reproducción de los azulejos de la Virgen, objetos que se pusieron a la venta tras la Eucaristía junto a las reproducciones de la fachada de la ermita en miniatura.
A las doce y media se empezó a elaborar la paella gigante y cuando estuvo hecha se repartió entre los asistentes previa presentación de un ticket. A las seis de la tarde, como estaba previsto, se retiró la Virgen que estuvo expuesta todo el día y se la instaló en su Ermita.
Y el día anterior por la tarde ya comenzaron los festejos junto a la Ermita de la Virgen del Rosario. A las siete se inició la espectacular exhibición ecuestre a cargo de la escuela hípica de Conrado Bonmatí. Hubo demostración de varios estilos, cada cual más bonito. La Serenata empezó con un cambio de programación ya que por motivos de salud de un familiar de la Rondalla se cambió el orden. Se inició la Serenata a la Virgen, con la Rondalla El Castell y el Grupo de Danzas Sal Marinera. A continuación, los Romeros, la ofrenda de flores a la Virgen organizada por la Hermandad Virgen del Rosario y, terminada ésta, cantaron los Auroros de la Virgen del Rosario. Un hermano de Antonio Molina, que pertenece a la Mayordomía desde hace muchos años trajo un CD de este cantante en el que canta una Plegaria a la Virgen. Para finalizar, se retiró a la Virgen para llevarla a la Parroquia y prepararla para la Romería del día siguiente.










