Peluquera de 23 años, Martha Aasen refleja el auténtico espíritu de Santa Pola, un pueblo cosmopolita que acoge a gente de todo el mundo. De hecho, su padre es noruego y su madre santapolera (su segundo apellido es Sempere… con eso se dice todo). Habla noruego, “aunque no mucho, porque me vine aquí cuando era muy pequeñita, pero sí con mis tías y mis primas”. Familia noruega que, por cierto, vive en la costa, “en una zona también turística”.
“Me tira estar aquí”, declara, sintiéndose muy unida a la villa marinera. Ella, que ha vivido y experimentado ambos lugares, asegura que la gente de su edad en el país nórdico “está más centrada”, y socialmente, “son como el blanco y el negro”. Ha probado ambos desfiles, del 3 y del 6.









