Cuando aún no han arrancado las Fiestas Patronales, Santa Pola se ha hecho popular a nivel nacional por la decisión anunciada por la concejala de Fiestas, Ana Blasco, de eliminar la suelta de vaquillas. Sin perder su esencia, además de en la vaca, ha habido un descenso general en el montante económico dedicado a las fiestas.
El año pasado hubo una rebaja en el presupuesto de Fiestas. ¿Se ha seguido la tendencia?
Sí, hemos ido ajustando el presupuesto ya que la situación económica lo requiere. Este año hemos conseguido una rebaja global de 55.000 euros en el presupuesto de fiestas. En 2010 el presupuesto global ascendía a unos 458.000 euros, en 2011 fue de 403.000 euros y en este 2012 nos quedamos en 350.000 euros para los actos que se organizan a lo largo de todo el año que son, además de las Fiestas Patronales, otros eventos como los carnavales, los matrimonios que celebran sus 50 años juntos las Festes d’Estiu o las de Navidad.
A pesar de esta reducción, habrá personas que piensen que no es momento para gastar en fiestas…
Pienso que las cosas ya están suficientemente mal para encima perder ese espíritu de fiestas. Durante esos días de fiestas pasamos buenos momentos y es un tiempo para compartir con nuestros vecinos, hijos y familiares y desconectar de los problemas. Todos tenemos derecho a disfrutar en estos días.
Y aunque es difícil cifrarla, la fiesta también tiene una repercusión económica…
Sí, así es. Tener estos días de fiesta en el pueblo mueve un volumen considerable de personas que vienen a los desfiles, a la ofrenda o a la procesión. Muchas de esas personas pasan por los establecimientos de hostelería y los festeros también organizan cenas o se comparten comidas. Las fiestas también dan un empuje al sector turístico en la primera quincena de septiembre, en la que los visitantes pueden disfrutar de algo más que la playa.
La principal novedad este año ha sido la eliminación de la vaca que, en general, parece que ha sido bien acogida.
Sí, hemos decidido eliminar la vaca y no solo por reducir el presupuesto de fiestas. Hemos querido que esos 14.000 euros de la vaca vayan a Servicios Sociales. Hay que tener en cuenta que, aparte de ese gasto directo, hay que hacer frente a otros gastos que conlleva la seguridad, los servicios sanitarios o la limpieza. Es un año de aunar esfuerzos y agradezco el apoyo que nos han dado en este asunto las dos entidades festeras.
Si la situación económica mejora, ¿volverá a haber vaca?
Eso es algo que ya se entraría a valorar en su momento. Entendemos que este año es una decisión que puede gustar a unos y desagradar a otros, pero creemos que es la acertada.
¿Qué otras novedades se han planteado?
Queremos acercar más la fiesta a las distintas zonas de la población. Colaboraremos con las distintas calles engalanadas con pequeños conciertos y habrá hinchables para los niños en más zonas. Es importante volver a esas pequeñas tradiciones de convivencia vecinal que siempre se han vivido en fiestas.
¿Por qué cree que los vecinos se implican ahora menos en la organización de actos en sus propias calles?
Vivimos un ritmo de vida distinto. Antes se pasaban muchas horas con los vecinos de al lado o de enfrente, disfrutábamos con ellos y compartíamos muchas cosas. Con el estilo de vida acelerado actual muchas veces no nos paramos ni a pensar. Debemos recapacitar y pensar que si podemos ayudar a alguien que lo está pasando mal, debemos hacerlo.
¿Se ha renovado ya el convenio con las dos entidades festeras? ¿Han podido organizar los actos sabiendo el presupuesto del que disponían?
Desde mayo ya estaba firmado el convenio con la Asociación de Moros y Cristianos y también hemos tenido varias reuniones con la Unió de Festers y ambas saben perfectamente que, al igual que al resto de entidades y asociaciones de la localidad, el Ayuntamiento ha tenido que rebajarles su subvención anual. Han presupuestado sus gastos sabiendo el importe disponible. La rebaja para ambas ha sido de alrededor de un 25%. También hemos bajado la aportación para la Penya el Tro. Las tres entidades lo han entendido y se lo agradezco ya que han sabido adaptarse a las actuales circunstancias.
Como preámbulo, en la elección de la Reina Mayor por primera vez ha actuado un grupo local. ¿Satisfecha con el resultado?
Suelo estar siempre orgullosa con la elección de los grupos que tocan en Santa Pola, pero este año aún lo estoy más. Hemos aportado un granito de arena para que personas de Santa Pola, que son auténticos artistas, hayan podido organizar uno de los eventos más importantes del año y se puede decir, tal y como comentó Marina Rodríguez en el transcurso de su actuación, que en estos momentos son profetas en su tierra.
Hay quien también critica el gasto excesivo que supone el pregón de fiestas…
El año pasado ya rebajamos el importe económico del pregón y este año hemos conseguido una rebaja aún mayor, de unos 5.000 euros. Hay que tener en cuenta que el pregón es el primer acto oficial de fiestas que organiza el Ayuntamiento y sirve de invitación y de presentación de nuestras fiestas. Quiero reseñar la gran labor y la calidad de los espectáculos que montan las distintas entidades que tenemos en Santa Pola y que el trabajo que ellos hacen costaría mucho más si lo hicieran otros.
En las fiestas hay actos tradicionales que no se deben perder, pero, ¿no cabe la innovación para que atraigan a más jóvenes?
Aunque las fiestas pueden ir evolucionando, hay una esencia que no debemos perder. Está claro que la juventud quiere conocer cosas nuevas. Ojalá podamos traer, por ejemplo, un gran concierto para que la juventud se sienta cómoda y disfrute aún más de las fiestas si el Ayuntamiento vuelve a la normalidad. De todas formas, he de decir que estamos abiertos a las sugerencias y aportaciones que se quieran hacer, las estudiaremos y serán bien recibidas si son factibles.
Un mensaje de invitación a la fiesta…
Quiero invitar a todos los santapoleros y visitantes a que participen en los actos organizados por la asociación de Moros y Cristianos y por la Unió de Festers y que disfruten de la fiesta y vivan estos días la fiesta recordando que los actos se organizan en honor a alguien que nunca habla pero que con el mayor cariño del mundo nos ampara, que es nuestra Virgen de Loreto.









