El pasado viernes, un total de 240 alumnos, procedentes de todos los sextos de Primaria de la localidad, se reunieron en el campo de césped de Salinetes (a instancias del Colegio Cervantes y con la coordinación de todos los profesores de Educación Física) para disfrutar de una mañana de Colpbol, un deporte no competitivo, participativo e inclusivo. Manos o piernas pueden golpear en esta modalidad deportiva a una pelota de mayores dimensiones (digamos, de una pelota de playa). El truco, que cada jugador sólo puede darle un golpe a la vez, abriendo la participación a todos los del grupo.
¿Qué se consigue con solo un toque por jugador? Que el juego individual no sea lo destacable, sino el de equipo. Por otro lado, no hay tanteo ni penaltis, por lo que se elimina de la ecuación la competitividad y se gana en la práctica deportiva y la difusión de valores.
Los equipos, además, se organizaron mezclando los colegios. Cada una de las clases de Sexto de Primaria se dividió en camisetas de colores (amarillo, rojo, gris...). A su llegada al campo, y con la ayuda de Polanens, se conformaron equipos por colores que estaban formados por alumnos de todos los colegios. De esta manera, se consiguió otro objetivo más, alcanzar la convivencia y el conocimiento mutuo entre alumnos que, el curso que viene, estarán en el Instituto.
Origen
El origen de este deporte se remonta a un pasado reciente, aproximadamente diez años y fue creado por un maestro valenciano. El 2016 será, por tanto, el pistoletazo de salida de este deporte en la villa marinera gracias a estas Primeres Trobades de Colpbol, una grandísima escusa para que se conozcan las chicas y chicos, sin competición ni ganadores por el medio. Los docentes implicados en este proyecto quieren destacar que el deporte tiene un elevado factor de integración social, ocio y salud.









