Los operarios de los servicios de limpieza y Ecoparque se están dando una auténtica paliza para dejar la piscina cubierta en un estado “visitable”. José Pedro Martínez, concejal de Hacienda, afirma que “hasta hace cuatro días, las condiciones eran deplorables. Pulgas, suciedad, restos de basura y muestras de una ocupación más o menos prolongada aparecían por toda la instalación”. Sin embargo, cuando se inspecciona con un poco más de profundidad, uno puede comprobar que los daños en la obra civil son más estéticos que otra cosa. Pintadas en el vaso de la piscina de 25 metros, que no está resquebrajado, solamente a falta de chapar un par de trozos de dos esquinas y poco más.
Donde más daños se han localizado corresponden a las instalaciones técnicas. En concreto, al cableado de cobre, que ha sido robado, podríamos decir, casi en su totalidad. El cableado eléctrico ha sido dañado, pero permanecen los cuadros, plafones, fluorescentes... Los aparatos de aire acondicionado de la terraza superior están completos, así como las placas solares, “aunque desconocemos si están en perfecto uso dado el tiempo trascurrido. No ocurre lo mismo en el sótano. A falta de que entren los técnicos y evalúen definitivamente, todo lo demás es especular”. La obra civil, destacaba Martínez, “se encuentra ejecutada al 82%”, según indican informes presentados al Consistorio.
El Ayuntamiento, hasta la fecha, no ha invertido ni un euro, “a partir de ahora, que tenemos libre acceso a las instalaciones, todos los gastos que se ocasionen en su mantenimiento, limpieza, estudios, proyectos, etcétera, se repercutirán en la liquidación del contrato. Por este motivo, el ciudadano de Santa Pola no tendrá que pagar ni un céntimo ni en la recuperación ni en la terminación de la obra”.
Ahora toca trabajar para terminar la obra y “ponerla a disposición de los vecinos”. Para ello, se habrá de redactar un pliego de condiciones que sea lo más ventajoso posible para garantizar la viabilidad del proyecto. De hecho, se está estudiando la posibilidad de permitir levantar dos plantas más, a falta del informe del estructurista, para que se destinen a hotel-residencia deportiva.









