El pasado día 14, alrededor de las 19.15 horas, dos agentes de la Policía Local que se encontraban patrullando en la calle Almirante Antequera, observan que varios menores salen de un establecimiento con las mochilas llenas. Los agentes, que sospecharon que habían comprado alcohol, hicieron el oportuno seguimiento a los mismos y, tras requerirles ser identificados, confirmaron sus sospechas.
Toda vez que fueron entregados a sus padres, volvieron a acudir al mencionado establecimiento, donde constataron en primera persona que se realizaba la venta de alcohol a un menor.
Realizada la inspección oportuna del establecimiento se procedió al precinto de 1.564 botellas de alcohol, siendo denunciados los hechos por poder ser constitutivos de infracción grave a la Ley 10/2014 del 29 de diciembre de la Generalitat de Salud de la Comunidad Valenciana. El dueño del establecimiento se expone a un posible cierre del mismo.









