Ya ha llegado el informe, solicitado hace tres meses, en el que se diese a conocer tanto el censo como el estado de las palmeras de la villa. Los datos ofrecidos arrojan unos números totales de 1.800 ejemplares, de los cuales 1.200 son datileras y 600 washingtonias.
De todas éstas, entre 60 y 80 están afectadas por distintas patologías. La más importante e infecciosa, el picudo (un 40%), el resto por distintos motivos, desde desecación hasta un excesivo crecimiento. Se intentará ejecutar un plan para salvar a la mayoría de las mismas, pero aquellas que representen un peligro serán taladas. La empresa encargada de hacer el estudio ha creado una aplicación informática para conocer, una por una, el estado de las palmeras.









