El cuerpo humano es el vehículo natural con el que nos tenemos que mover a lo largo de nuestra vida. Pero, si uno tiene un solo vehículo para siempre, aunque sea de altísima gama (como es nuestro cuerpo), ¿lo meterías por pantanos y caminos extremos sin darle los cuidados y el mantenimiento necesario?
Por lo tanto, si la respuesta es obvia para un vehículo, mucho más ha de serlo para nosotros mismos. Practicando el método de entrenamiento creado por Joseph Pilates, destaca la monitora certificada Paula Iaconis, “nos dedicamos un extraordinario momento personal de puesta a punto, en el que establecemos una conexión única cuerpo-mente”.
Se abre un canal de diálogo entre las realidad física y mental que convive en cada uno de nosotros y “a través del movimiento consciente, aprendemos a escuchar a nuestro cuerpo, reconocer nuevas maneras de movernos con más gracia y sin dolor”, afirma Paula Iaconis. La profesora explica que, gracias a la práctica de Pilates, “reconocemos y aprovechamos el movimiento respiratorio, mejoramos nuestra postura corporal y empezamos a sentirnos más fuertes, más ágiles, estilizados, seguros y precisos en nuestros movimientos”.
El Pilates, por tanto, rompe las viejas limitaciones que provocan en nuestro cuerpo los malos hábitos “y, de repente, al poco de comenzar su práctica, comprobamos cómo moverse es más fácil y cómo lo que era hace poco imposible se convierte en normal”.
Paula Iaconis da clases a grupos reducidos (máximo ocho personas) en varios centros de la villa, con la titulación expedida por la Asociación Nacional de Entrenadores de Pilates, más entrenamiento personal y Pilates durante el embarazo. Para ponerse en contacto con ella: 644 611 877 o en el correo pilatesaureo@gmail.com.









