Si no llegamos a pasar por allí se hubieran ahogado”. Es el testimonio de Sebastián Baeza, el patrón del Río Tirón. Su pesquero y el Magú, los dos con base en Santa Pola, rescataron el pasado domingo 20 de mayo a dos piragüistas que llevaban más de una hora en el agua y que habían volcado cuando pretendían regresar al Cabo de Santa Pola desde Tabarca.
El Río Tirón salió el domingo por la tarde en dirección a Calpe para, desde allí, ir a pescar al caladero de Ibiza. Cuando estaban a unas dos millas y media de Tabarca el patrón vio algo flotando en el agua. “Había muy mala mar, con olas de unos dos metros y primero pensé que era una tabla de windsurf”, comenta. Al aproximarse comprobó que era una joven que, sin chaleco salvavidas, estaba agarrada a su piragua, que había volcado. “Nos costó mucho subirla abordo, le lanzábamos un salvavidas con un cabo, pero ya no tenía fuerzas para sujetarse, al final, entre todos, logramos cogerla de los brazos y rescatarla”, relata Sebastián Baeza.
Le preguntaron si iba sola y ella señaló que había salido en compañía de otro joven, pero no se le divisaba. El Río Tirón dio aviso por radio a la guardia costera, que indicó que iba a enviar un helicóptero para intentar localizar al otro piragüista. Finalmente no hizo falta, otro pesquero de Santa Pola, el Magú, rescató al piragüista a unos 600 metros de distancia.
Al parecer los dos jóvenes procedían de un municipio cercano a Valencia, de Canals. Por la mañana habían dejado su coche aparcado en la zona del Bancal de la Arena y se habían dirigido en piragua a pasar el día en Tabarca. No habían avisado a nadie de su salida desde Tabarca y como tampoco los esperaban en la costa, de no haberlos rescatado los pesqueros santapoleros, probablemente se habrían ahogado. Hay que tener en cuenta que ninguno de los dos llevaba salvavidas.
Cuando la joven, de unos 20 años, subió al Río Tirón repetía constantemente que tenía mucho frío. Solo vestía un biquini y un ligero jersey. Los marineros la taparon con una manta y regresaron al puerto de Santa Pola, donde les esperaba una ambulancia. Los dos piragüistas tenían síntomas de hipotermia y fueron trasladados al hospital.









