A lo largo de los últimos días de Fiestas, el calor parace haber arreciado pero, el día 5, caía un sol de justicia que no dejaba indiferente a nadie. Por eso, y porque es una tradición única en toda España, centenares de personas, especialmente jóvenes, se agolparon en la zona portuaria para disfrutar de un baño de cerveza. Así, y con algún que otro mangerazo de agua, se logró pasar el trago hasta la retirada a la hora de comer.









