El pasado día 9 de julio, a las 11.30 horas, la Policía Local de Santa Pola recibía una llamada procedente de un establecimiento hostelero de la Avenida Blasco Ibáñez.
La llamada habría sido realizada por la pareja del dueño del establecimiento quien, en palabras de la fémina, se encontraba en un gran estado de agitación y nerviosismo, además de agresivo, tanto con ella como con varios clientes del local.
Se abrieron diligencias por un presunto caso de violencia de género.









