ENTREVISTA
 

Miguel Zaragoza, alcalde de Santa Pola: “Mi municipio es mi razón de ser”

 
Viernes 5 de abril de 2013 0 comentarios
 

Los cargos que ostentaría en estos momentos Miguel Zaragoza son del todo compatibles, a saber, diputado provincial de Medio Ambiente, alcalde de Santa Pola y miembro de Les Corts. “Por ley lo son”, declaraba, “pero no debe hacerse, porque es un exceso de responsabilidad y un exceso de trabajo. Las cosas tienen que tener el tiempo necesario. Es imposible poder prestar toda la atención que requiere todos y cada uno de estos puestos. Es por eso que Diputación será la que pase para otro compañero, siendo yo el que siga en la Alcaldía y Les Corts”.
Frente a aquellos que podrían pensar que el tiempo o la dedicación del Primer Edil hacia su pueblo van a verse mermados por una más continuada presencia en Valencia, aseguraba que va a seguir como hasta ahora, “saliendo del despacho a las diez o diez y media de la noche. Poniéndole todo mi cariño y llevando adelante todos y cada uno de los compromisos y proyectos que Santa Pola necesita y merece”. Quería resaltar especialmente que “lo único que puede variar es que el tiempo que antes dedicaba en Alicante, ahora lo dedicaré en Valencia. Ni más ni menos. Seguiré estando en los Plenos, en las Juntas de Gobierno, en los actos institucionales y, cómo no, atendiendo a la gente de Santa Pola. Mi municipio es mi razón de ser, es lo que me impulsa, es la razón de dedicarme a la política… mejorar mi pueblo y darle todo lo que tengo a mis vecinos”.
Miguel Zaragoza reconoce que aterrizará en una cámara convulsa, presente de una forma insistente y diaria en los medios de comunicación. Un salto en toda regla. Pero un salto al que no teme, pues “cuando uno habla desde sus principios y valores no ha de tener miedo a equivocarse. Uno debe decir lo que piensa, aunque es bueno pensar antes lo que uno va a decir”. Del mismo modo, tiene fuertemente arraigada la creencia en “una política útil, que redistribuya la riqueza de una forma justa y equitativa, que oferte todo el abanico de opciones posibles a los ciudadanos. Hemos de legislar para que nuestra comunidad prospere y, cualquier cosa que se salga de esta línea, es hacer mal nuestro trabajo”. Finalmente, aseguraba que intentará desde el parlamento autonómico “hacer todo lo que pueda por mi pueblo, por Santa Pola y por los ciudadanos de la Comunidad Valenciana”.

Construyendo bases sólidas

Uno de los principales temas que la ciudadanía pedirá que impulse es todo lo relacionado con el colegio Hispanidad. Un asunto que, recalcaba, “no he abandonado en ningún momento. Mis conversaciones con la Secretaría Autonómica y con la consellera María José Català son continuas. Llevamos un buen proceso para llegar a un buen fin, que es la construcción de un nuevo colegio. Obviamente tiene que haber previamente un anteproyecto, una demolición, un proyecto de construcción con todas las unidades necesarias… se tardará el mínimo tiempo posible”.
Insistía especialmente el alcalde en que ha de ser la educación la sólida base sobre la que ha de reposar la sociedad. Algunos opinan que las fallas que presenta el sistema educativo son debidas, en gran medida, a una falta de presupuesto. Sin embargo, Miguel Zaragoza les responde que “las infraestructuras, las tenemos; grandes profesionales, los tenemos. Quizás falta la implicación de sociedad, padres y alumnos, que han de buscar un proyecto de futuro distinto, más prometedor. Hacen falta ideas, no más presupuesto”.
Recordaba que en la Comunidad Valenciana se ha hecho un esfuerzo muy grande en lo referente a infraestructuras educativas “pero, indudablemente, debemos de darle dos pensadas más y ver en qué estamos fallando. El éxito no se basa sólo en los medios a nuestra disposición, también en la revisión de las líneas estratégicas orientadas a minimizar el fracaso escolar. Es, pues, una realidad lamentable que, con la cantidad económica que se destina a la Educación, estemos fallando”.

Recuperación estratégica

Como santapolero, como persona que ha vivido en un pueblo orientado por y para la mar, observa con pesar la destrucción de un sector estratégico para nuestra economía local y autonómica. En su opinión, hay un punto geográfico donde se ha de centrar la mirada si se desea la recuperación, y no es otro que Bruselas, “lugar de donde emana toda la legislación en tema de pesca. Hemos de ser capaces de trasladar a Europa nuestra historia y cultura pesquera. Hemos de saber comunicar nuestra forma de faenar, así como del tipo de mallas, de potencia en cuanto caballaje de las embarcaciones… y lo estamos haciendo. En definitiva, defender el sector que ha sido la industria más importante de Santa Pola. Un sector que proporciona una gran cantidad de empleos directos e indirectos en nuestra Comunidad y, por supuesto, en nuestro pueblo”.
El otro foco de atención de cara al crecimiento económico es el turismo. “Santa Pola, al igual que muchos municipios de la Comunidad, precisa de unas infraestructuras adecuadas para poder desarrollar el turismo mal llamado de calidad, pues todo ladrillo hace pared”. Como nota positiva, ponía en relieve que nuestra localidad, gracias al turismo de segunda residencia, “padece menos los vaivenes que se puedan dar en este sector a nivel nacional e internacional. Tenemos una fidelización grande pero, obviamente, tenemos que abrirnos”.
Y esa apertura, de nuevo, pasa por las infraestructuras. Se retrotrae a 2003, “cuando llegamos al Gobierno de Santa Pola. Había un déficit de un millón y medio de metros cuadrados en materia de suelo. No había hoteles y las posibilidades de hacerlos eran escasas. Ahora, tras grandes esfuerzos y negociaciones, tenemos la posibilidad de hacer hoteles en cualquier sitio, pero la crisis lo hace bastante complicado. Desde mi perspectiva, poseemos la herramienta para, cuando este ciclo cambie, y espero que sea pronto, salir a una velocidad de crucero importante que permita construir la infraestructura necesaria”.

Forzar el cambio

El puntal de la recuperación económica reside para Miguel Zaragoza en la creación de empleo y, más concretamente, en propiciar un buen clima para que esto ocurra. “Indudablemente tenemos que hacer cambiar el ciclo económico. Crear oportunidades para que en la Comunidad, en Santa Pola, se implanten empresas e industrias creadoras de trabajo”. Repasaba los planes que se están poniendo en marcha, centrados especialmente en los jóvenes (con un paro del 54 por ciento), así como el nuevo paquete de ayudas económicas y fiscales. “Pero no debemos de olvidar que, ahora mismo, los inversores no tienen la confianza que tenían hace unos años. No es fácil recuperarla, hacen falta ajustes muy duros, pero se están poniendo los medios para que vuelva a estar la balanza equilibrada y se vuelvan a realizar inversiones. Eso sí, ésta vez de forma más real, con los pies en el suelo”.
De nuevo incidía en la educación como llave que abre la puerta de nuevas oportunidades laborales. En esta materia es mucho lo que los municipios tienen algo que decir al respecto. “Nosotros apostamos por una formación adecuada de nuestros jóvenes, como es el centro José Tovar, para mí el mejor de toda la Comunidad Valenciana. Quiero que los hijos de todo el mundo en Santa Pola tengan una buena formación a todos los niveles educativos, a nivel de oficios y de todos los cursos que se puedan ofertar, como los 120 cursos online de la Agencia de Desarrollo Local. Con estas herramientas nos podemos enfrentar a un proyecto de futuro”.

Redistribución equitativa

En pleno proceso de una tercera descentralización política y administrativa (de Generalitat a municipios), el tsunami de la crisis anega todos los planes. Las competencias asumidas por los ayuntamientos en materia de servicios, limpieza viaria, sanidad, comunicaciones y un largo etcétera, a día de hoy, se encuentran mermadas por falta de presupuesto.
El choque más cercano con esta realidad, tanto para Santa Pola como para Gran Alacant, viene derivado de la elevada estacionalidad de su población. Y, recordemos aquí, los fondos se destinan a los municipios según población censada, no estimada. Ahí insistía Miguel Zaragoza en que “la Comunidad Valenciana ha estado insuficientemente financiada, lo que ha provocado un desequilibrio económico que podría haber supuesto un desequilibrio en los servicios de los ciudadanos. Por suerte, Santa Pola es uno de los municipios mayores de 21.000 habitantes con menor deuda de toda la comunidad. Estamos trabajando duramente para lograr que el equilibrio, esa justicia social, sea lo más adecuada a cada uno de los territorios. Pero va a llevar un tiempo, no excesivamente largo, espero. Y, cuando llegue ese momento, la Generalitat podrá redistribuir a sus municipios diversos fondos de una forma más equitativa”.

 

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