El Ayuntamiento de Santa Pola ha aprobado la declaración de especial interés de todas las obras de reparación, rehabilitación, restauración y reforma de edificios o viviendas que se realicen en la localidad. De esta manera, se agilizarán trámites y se garantizará la seguridad del ciudadano.
Lola Gadea, edil de Urbanismo, resaltó precisamente ese aspecto, el de la seguridad para el ciudadano, como “objetivo principal de esta medida”. Además, existen otras finalidades capitales para el Consistorio, como “la generación de empleo y la conservación de las condiciones de habitabilidad”.
Esta iniciativa está dirigida especialmente a los edificios de más de 40 años, de los cuales, existen 1.400 en Santa Pola.
Procedimiento
El procedimiento se iniciará a raíz de un informe de inspección técnica desfavorable o un informe técnico desfavorable previo, o bien a través de una inspección realizada de oficio en los que se recoja la necesidad de ejecutar dichas obras en los siguientes supuestos: condiciones que afecten a la seguridad o habitabilidad, concurrencia de circunstancias de tipo social como riesgo de colapso del edificio, caída de materiales a la vía pública o vivir en condiciones inadecuadas para la salubridad o para la higiene del inmueble.
La ley estatal contempla la obligación de los propietarios de edificios e inmuebles de presentar una inspección técnica favorable en aquellos de más de 50 años, según aclara Gadea, “y, a partir de ahí, se elaboran las ordenanzas municipales. En la de Santa Pola, la edad de los inmuebles se adelanta a los 40 años”.
Por ello, “el informe de inspección técnica lo debe aportar el propietario. En caso de que no lo presente, el Ayuntamiento actuaría de oficio y los gastos le repercutirían al propietario”. En el caso de la necesidad de actuación del Ayuntamiento, el Consistorio ya cuenta con una bolsa de empresas y profesionales. Además, cuando se advierta una necesidad de actuación inmediata, “se realizará una actuación de urgencia”.
Bonificaciones
Urbanismo propuso realizar supuestos de bonificación atendiendo a la gravedad de las patologías. Con esta medida se aplica una bonificación del ICIO (Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras) de hasta el 90 por ciento. En ese sentido Gadea recordó que “el esfuerzo económico es grande para el Ayuntamiento, pero primamos la seguridad y la creación de empleo”.
Los trámites también se agilizan, dado que la declaración de especial interés supone “que no tengamos que esperar a cada Pleno mensual para aprobar las obras, sino que se irá realizando de manera automática según los informes”, en palabras de la edil de Urbanismo.
La mayor bonificación, del 90 por ciento, irá para las actuaciones en elementos estructurales, dado que afectan directamente a la estabilidad del edificio, y a las humedades que pudieran detectarse en cubiertas, estructuras y cimentaciones, dado que, indirectamente, provocan daños estructurales.
El 80 por ciento de bonificación se destina a fachadas y revestimientos, dado que afectan a la seguridad en caso de posibles desprendimientos, y a las condiciones de habitabilidad en zonas comunes, puesto que facilitan el acceso de las personas con movilidad reducida a una vivienda digna.
La tercera y última bonificación, de un 60 por ciento, se reserva para la mejora de la estética y de las condiciones de habitabilidad de viviendas y locales. Se trata de una medida para potenciar el mantenimiento y la mejora de hogares y negocios en Santa Pola.
Antecedentes
En 2010 se realizó una inspección técnica de edificios de manera gratuita en más de 200 edificios con los 40 años cumplidos. El resultado de esta acción fue “tener un censo actualizado de los potenciales riesgos, dado que en Santa Pola concurren agravantes como la proximidad de los edificios al mar y de que muchos de ellos son segunda residencia con escasa o nula conservación”.
1.400 viviendas con más de cuarenta años
En el Pleno del mes de agosto se aprobaba, de modo inicial, la ordenanza de inspección técnica de edificios, medidas de conservación y rehabilitación.
Como indicó la concejal de Urbanismo, Lola Gadea, “esta ordenanza regula las labores de inspección y conservación de edificios de más de cuarenta años. Actualmente, contamos en la villa con alrededor de 1.400 fincas de este tipo.
Muchas de ellas ya han sido acondicionadas y renovadas conforme a lo establecido tanto en la ordenanza como en el Código Técnico de la Edificación, pero aún faltan”. Los funcionarios del Ayuntamiento se dirigirán a los propietarios de este tipo de viviendas, especialmente a aquellas que les toque la renovación, y tendrán el mencionado plazo para contratar los servicios de inspección y realizar la obra.









