El empleo de calidad, que debe llegar a todas las capas sociales, comienza su andadura por los más desfavorecidos y más afectados por la crisis económica a través de la Bolsa Social de Empleo a través de contratos de seis meses, “que es el máximo que nos permite la ley”, como apunta Antonio Pomares, concejal de Personal.
Esta bolsa general se subdivide en varias bolsas agrupadas por oficios: jardinero y peón forestal, operario de albañilería, vigilante, limpieza, pintura, servicios generales, fontanería, electricidad, atención al público, ayuda a domicilio y atención a personas con discapacidad. Pomares puntualiza que el nivel solicitado “es a nivel de operario”, por lo que no se requieren grandes conocimientos. Estas bolsas se renovarán anualmente a través de un nuevo proceso.
El procedimiento para acceder a esta Bolsa Social de Empleo es el siguiente. Una vez abierto el plazo de solicitudes, los interesados tendrán 20 días para apuntarse. Los requisitos a cumplir dependerán de los niveles socioeconómicos: ingresos en función de miembros de la unidad familiar, cargas familiares, discapacidad, antigüedad en los Servicios de Desempleo, violencia de género y tiempo de empadronamiento en el municipio. Estos requisitos se publicarán en el momento de la apertura de solicitudes, que será, previsiblemente esta semana del 27 de junio para que “la bolsa esté operativa a principios de agosto”.
Otro requisito a cumplir, según Pomares, “es acreditar un mínimo de seis meses de experiencia en alguna de estas ocupaciones”. Quienes cumplan este requisito en varias bolsas, “se puede apuntar a todas”, la salvedad “es que desde la primera que sea llamado, hace que pase al final en el resto de bolsas apuntado”. Asímismo, cuando se hayan agotado los seis meses de trabajo, se pasará al final de la bolsa.
Cervera hacía memoria histórica al afirmar que no se abría una Bolsa de Empleo desde 2007, pero la novedad este año es su carácter “social”. Otra de las aportaciones de esta Bolsa es el acceso de los autónomos pues “van a poder acreditar su experiencia a través de su certificado de actividad”.
Más derechos
La finalidad es la de “regularizar” la Colaboración Social, e iniciar la transición hacia la desaparición de la Colaboración Social en varios años pues, como Pomares reafirma, la diferencia es que la Bolsa Social de Empleo “respeta las garantías laborales y salariales del trabajador”, como derecho a vacaciones, a baja laboral, a un sueldo íntegro, a alta en la Seguridad Social y a prestación por desempleo... El concejal de Servicios Sociales, Lorenzo Andreu Cervera, abunda en esta idea de justicia de la Bolsa Social de Empleo, dado que, por ejemplo, “la Colaboración Social sólo permitía trabajar a quienes cobraban una prestación y dejaba fuera a los que no”.
Por otro lado, Cervera afirmaba que “la Colaboración Social es un buen instrumento si se utiliza bien”, a lo que la alcaldesa, Yolanda Seva, añadía que se “trata de un instrumento temporal que no se puede convertir en un trabajo a largo plazo”. El edil de Empleo afirmaba que “el objetivo es regular la Colaboración Social en un sentido estricto, porque sólo tiene en cuenta la antigüedad como demandante de empleo, pero no el resto de baremos y valores socioeconómicos”.









