VIDA SALUDABLE
 

Mantenerse activo y positivo, claves contra la depresión

 
Sábado 15 de noviembre de 2014 0 comentarios
 

Aunque tardía, la entrada del otoño llega a nuestra vida diaria para quedarse. Se queda no solamente en la climatología adversa, también en una “bajada” del estado del humor en general. Caída del ánimo que, en el caso de no poner las medidas oportunas, y siempre y cuando existan ciertos catalizadores (soledad, problemas familiares, de salud, falta de trabajo, etcétera), puede derivar en una depresión, en mayor o menor grado.
Esa astenia otoñal puede prevenirse trabajando a nivel interno y personal. Mari Carmen Alonso, psicóloga del Centro Psicológico Apoyo, aboga por “plantearse objetivos, teniendo en cuenta la etapa del año en la que nos encontramos”. Entre ellos, destaca el trabajo personal con uno mismo, donde se incidiría sobre el refuerzo de la autoestima, seguridad en uno mismo, autoconocimiento y búsqueda del optimismo.

Libros de autoayuda

Para trabajar estos aspectos se puede acudir a la lectura de libros de desarrollo personal, o autoayuda. “En cuanto a autores, Alex Rovira o Jorge Bucay destacan, especialmente, en cuanto a la importancia de encontrarse bien con uno mismo y de automotivarse. Por ejemplo, una estrategia altamente positiva es la de no dejar de hacer actividades agradables que, en otra época del año, sí que las realizamos. Entre ellas salir a pasear, tomar algo en una terraza, acudir a la playa, quedar con los amigos. Que no nos limite el mal tiempo y terminemos encerrados en casa. Hay que adaptarse”.
Para Alonso, se debe saber disfrutar de las pequeñas cosas que nos da el otoño, “como puede ser la familia, hacer actividades conjuntas, ir al cine o acudir a la biblioteca todos juntos”.

Un estado de ánimo

La depresión es un estado de ánimo al que nadie acude por gusto, “por lo que recomiendo buscar ayuda profesional cuando, pese a intentarlo, las ganas de llorar afloran de forma diaria o no se quiere hacer nada, únicamente enrollarse con una manta en el sofá”. Para estar bien con los demás, es imprescindible estar bien con uno mismo. “Muchos tenemos responsabilidades adquiridas, bien con nuestros mayores o nuestros hijos, por lo tanto, para hacernos cargo de los demás debemos estar nosotros bien. No dejarnos en último lugar”.
Cuando se habla de personas dependientes, éstos son capaces de sentir los cambios de humor, “las emociones se contagian, tanto las positivas como las negativas, lo que puede repercutir en su estado de salud”. Lo ideal sería relacionarse siempre con personas positivas, pero, si no es posible, “hay que buscar la alegría dentro de nosotros. La vida nos puede poner en situaciones difíciles, pero también nos da alegrías. Nuestra actitud a la hora de afrontarlas es lo que marca la diferencia”.

Pensamiento anti-crisis

Vivimos inmersos en una época de crisis, de dificultades económicas, de grandes y pequeñas penurias que atacan a un bolsillo que, antes de este bache, estaba más lleno que vacío. “Hemos, por tanto, de trascender la cultura materialista con la que se nos bombardea diariamente y buscar la felicidad en los pequeños placeres. Un carnet de biblioteca es gratis, pasear por la orilla del mar es gratis... Conversar sobre cosas absurdas, ver una película en casa o llenar un termo y una tartera y hacer una merienda en la playa no cuestan prácticamente nada”.
Esta última enumeración, por sencilla que parezca “puede llegar a proporcionarnos una gran satisfacción, mejorar nuestro ánimo y ver el mundo bajo otra perspectiva”.

Deporte, durante todo el año

Verónica Rodríguez, coordinadora del Gym Noray, aconseja que hay que practicar deporte a lo largo de todo el año, “da igual el que sea”, porque los beneficios saltan a la vista. Para ella, acudir al gimnasio es “ganar calidad de vida. En seguida contemplas cómo, al poco tiempo, todo el mundo comienza a sentirse mejor. Ya no tienen esos dolores continuos en la espalda, han bajado de peso y ganado movilidad, otros ya no se fatigan, por ejemplo, a la hora de subir unas escaleras...”.
Añade que, a medida que uno se encuentra mejor físicamente, gana más a nivel psicológico. “La persona está más activa y, por lo tanto, llena su vida con otras cosas. Recupera parte de las energías perdidas y se siente más vital”.
El stress por causa del trabajo, o por la ausencia del mismo (que puede ser muchísimo mayor), provoca un claro decaimiento tanto físico como psicológico, “por eso es importante buscar actividades que fomenten el equilibrio tanto del cuerpo como de la mente. Por ejemplo: pilates o yoga”.

Beneficios en cuerpo y mente

Los practicantes de estas disciplinas no sólo pueden comprobar en primera persona los beneficios sobre su cuerpo, “es más, ven la vida de una manera más positiva. Del mismo modo, se abren a un nuevo círculo de personas, con quienes acaban conformando grupos de intereses comunes”. A este respecto, quería añadir que el baile es una gran terapia, “en la que despejas la mente y te olvidas de los problemas diarios, además de divertirte muchísimo”.
En cuanto a edades recomendadas, asevera que “especialmente, con el cambio de década es cuando viene las pequeñas crisis. También cuando existen cambios hormonales, especialmente en la mujer”. Finalmente, recordaba que “tener una vida más saludables y encontrarte mejor te hace llevarlo todo mejor”.

Fuerza y confianza

Ganar en fuerza, agilidad, coordinación, resistencia y, sobre todo, seguridad, es la gran llave para poder abrir la puerta, por ejemplo, de los miedos e inseguridades personales que nos atenazan en nuestra vida diaria. Para ello, bien se puede recurrir al trabajo interno y personal y, además, complementarlo con la práctica de algún arte marcial, como, por ejemplo, el Karate.
Jerónimo Bonmantí, profesor y presidente del Club de Karate Hispanidad y gerente del Gimnasio Polasport, aseguraba que la práctica de las artes marciales se centra no sólo en el aprendizaje técnico y en la búsqueda de una buena forma física en general, para ganar en coordinación, fuerza y resistencia, “el aspecto psicológico o filosófico del arte marcial, la disciplina, el respeto o la humildad son igual o más importantes que todo lo que tenga que ver con el cuerpo”.
Pero, ¿puede comenzar a practicar Karate una persona de 40 años? Sin dudarlo, Jerónimo Bonmatí afirma rotundamente que sí, “de hecho un diez por ciento de los practicantes son mayores de 50. Además, si empieza y tiene ganas, lo consigue. Eso sí, hay que caer en buenas manos, buscar buenos maestros, que sepan enseñar”.

Para mujeres

Recomienda, especialmente, el Karate para las mujeres, “que es clave. Se puede orientar a la defensa personal y, además, al contemplar cómo mejoran a nivel físico ganan en más seguridad y confianza. También en el aspecto psicológico, puesto que te ayuda a combatir tus miedos y limitaciones. Todo eso sin olvidar que es una gran herramienta para combatir al stress diario”. Finalmente, señala que “lo fundamental es que se crea un ambiente de grupo, de club, donde la gente se relaciona, trabaja y mejora todo lo que tiene que ver con la relación humana”.

 

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