La playa de Levante acogió en la mañana de ayer uno de los actos más carismáticos de las fiestas de Moros y Cristianos de Santa Pola: el desembarco moro. Este año el acto ha presentado una serie de novedades que han enriquecido aun más si cabe la llegada de los moros a la playa.
Si en los últimos años el desembarco había ganado color con la lucha de espadas entre moros y cristianos y con la incorporación de atrezzo como banderas de las diferentes cuadrillas, este año sus organizadores se han esforzado por llevar más allá el acto. De esta manera han conseguido crear un teatro ambientado y escenificado a la perfección por los festeros.
La playa se convirtió por unas horas en un auténtico campamento cristiano en el que la música y la escenografía no dejaron indiferente a nadie.
Con la farsa de unos moros simulando ser mercaderes comenzó la habitual guerra entre los dos bandos que, como es habitual, finalizó con la victoria del bando moro. Las palabras de los paladines entre batalla y batalla aportaron al acto un toque de veracidad añadida que avivó el entusiasmo de todos los festeros allí presentes para animar a sus representantes en la batalla y del resto de espectadores.
Este año la implicación de las diferentes comparsas que conforman la Asociación Festero Cultural de Moros y Cristianos ha sido mayor que otros años ya que en esta edición muchos festeros han querido participar de lleno en la lucha de espadas.
El disparo de arcabuces también ha sido clave en el evento ya que el ruido de cañones y trabucos, como es tradición, ha dado una mayor significación a la representación.
La labor de los organizadores durante el verano se ha visto reflejada en la sincronización y organización con la que se han desarrollado los acontecimientos. Aunque llevan todo el verano trabajando duro para preparar los decorados de la playa y para ensayar la lucha, están contentos de la labor realizada por los festeros y de poder innovar en las fiestas de Moros y Cristianos ya que, según ellos, este tipo de novedades son cruciales para crear mayor interés en los espectadores que acuden cada año al desembarco.
Un acto emblemático de las fiestas de Santa Pola que cada año atrae a más personas.










