Varios vecinos de la Avenida de Granada que viven pegados al paseo Adolfo Suárez han consensuado organizarse en una asociación vecinal, ‘Club Naútico’, con la intención de denunciar “la actuación del Ayuntamiento en la construcción y adecuación de esta zona de ocio, pues no contó con las impresiones de los habitantes de las viviendas colindantes”.
Asimismo, tras las tramitaciones pendientes para el reconocimiento del colectivo, pretenden instar al Consistorio de Santa Pola a que cumplan “sus propias ordenanzas municipales en cuanto al ruido de ciertos tipos de negocios. Se puede revitalizar la actividad económica de un lugar sin provocar contrariedades”.
Todo comenzó cuando la música en directo que se ofrecía en el paseo produjo molestias en los edificios anexos a la avenida, especialmente, el Tailandia I. A consecuencia de esto, la vecindad se movilizó y presentó escritos en los medios y quejas directas al Ejecutivo de la villa marinera. Como, tal y como aseguran los afectados, “no sirvió de nada”, buscaron una estrategia dotada de mayor seguridad jurídica, así que se tomó la decisión de crear una asociación. Esta figura legal permite actuaciones más efectivas que la comunidad de propietarios ante las instituciones públicas.









