Un total de 29 patrones de embarcaciones de arrastre santapoleras han firmado un documento en el que piden el cambio de redes de pesca que ha impuesto la última directiva comunitaria. El documento ha sido elaborado por la Asociación de Armadores y presentado en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente como una valiosa aportación del sector santapolero a través de la Confederación Española de Pesca (CEPESCA).
El martes hubo una reunión en el Ministerio en la que las diversas entidades del sector pesquero debían presentar alegaciones que luego el Ministerio trasladaría a Bruselas sobre el uso de estas redes. La Asociación de Armadores de Santa Pola se puso en marcha y en cuestión de una semana preparó las alegaciones. Su secretario, Francisco Orts, recogió las firmas de casi todos los patrones en el puerto.
La normativa comunitaria ha impuesto un torzal (grosor del hilo) del copo (el final de la red) de 3 mm. Esto implica, según alegan los pescadores santapoleros, muchas roturas y la “consiguiente pérdida de días de trabajo” y más costes al tener que reponer las redes. Además, como las redes pesan menos, se produce un “efecto planeo que redunda en mayores tiempos para obtener su efectividad, resultando mayor tiempo de maniobra con el consiguiente gasto inútil de combustible y reducción del tiempo efectivo de trabajo, a la vez que el planeo produce un efecto adicional de batido de las capturas, contribuyendo a su deterioro”.
Pero el efecto más grave, según han contrastado los patrones de nuestra localidad es que, al ser un hilo tan fino, se deterioran mucho las capturas, con mutilaciones y el corte de las cabezas, sobre todo en especies como la gamba. Esto supone desechar muchas de las capturas, además de “una mayor carga de trabajo de selección para los marineros, además de una desmoralización constante al contemplar unas pérdidas evitables que redundan en menores rendimientos para su esfuerzo laboral”.
Salarios
Hay que tener en cuenta que los marineros cobran “a la parte” y que haya menos capturas o de menor valor comercial influye en sus salarios. “La gamba rota la vendemos entre 15 y 20 euros por kilo cuando si está entera suele subastarse a unos 50 euros el kilo”, explica un patrón.
Por todas estas razones, los pescadores piden que se permita que el diámetro de este hilo en el copo de la red sea de 5 mm.
“Santa Pola es un pueblo pesquero y los armadores cansados de tanta ley Europea terminan desguazando los barcos y si aquí desaparece la pesca pocos sitios hay donde ir a trabajar”, destaca la presidenta de la Asociación de Armadores, Remedios Ruso.
La Asociación de Armadores ha presentado también un informe elaborado por una empresa redera que corrobora sus argumentos. Así, el hilo de 3 mm se rompe con un peso de 196 kilos, mientras que el de 5 mm aguanta hasta 532 kilos. Asegura este informe que “el hilo de 3 mm provoca un efecto navaja en las capturas”. Además, el hilo de 5 mm reduciría los costes de mantenimiento, ya que tendría que haber menos reparaciones.
En la reunión el Ministerio pidió al sector pesquero que envíen datos, en particular, sobre las pérdidas producidas por roturas de copos con torzal de 3 mm. y sobre las pérdidas producidas por el deterioro de las capturas. La Comisión se ha comprometido a trasladar dicha información al Comité Científico, Técnico y Económico de la Pesca (CCTEP) para su valoración y, si procede, plantearse la modificación del Reglamento comunitario en este punto.
La Secretaria General de Pesca enviará a primeros de marzo un modelo de planilla para que los armadores cumplimenten las fechas de cambios de copos y su coste, respecto a las redes, y los porcentajes de capturas dañadas y el valor comercial de éstas.









