EDUCACIÓN
 

Los padres del Vicenta Ruso demandan al alcalde una solución efectiva

 
Viernes 10 de octubre de 2014 0 comentarios
 

Sin visos de que la situación llegue a convertirse en un polvorín, si puede decirse que la fina plancha en la que se sustenta la paciencia de madres y padres de alumnos del Colegio Vicenta Ruso de Gran Alacant está, más que caliente, al rojo vivo. No son pocas las peticiones y reivindicaciones que llevan comunicando al Ayuntamiento (como intermediador válido ante la Consellería de Educació) y que “algunas llevan sin contestarse desde el pasado 2008”.
Así las cosas, y tras la reunión mantenida el pasado lunes por parte de los miembros de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del centro, se decidió convocar una reunión con el Ayuntamiento, la cual se materializó el martes. A ésta acudieron más de 200 padres, así como el alcalde, Miguel Zaragoza, la edil de Gran Alacant, Loreto Cascales, el concejal de Educación, Tomás Martínez y el de Sanidad, Fran Martín.
El objetivo no era otro que recibir, de forma directa, contestación a la problemática que rodea a un colegio que, según algunos de los presentes, “ya nació en su momento falto de capacidad”

Se duplica el cupo

Ahondando sobre la capacidad, el AMPA denuncia que el centro está prácticamente al doble de ésta. “Actualmente, estamos hablando de 787 niños que, junto con el personal, suman hasta 830 personas las que se hacinan en un espacio pensado para 460 de capacidad, personal docente incluído”.
Este problema de sobrepoblación se ve claramente a la hora de la comida, pues el comedor escolar está proyectado para doscientas plazas y, este curso, son 500 los pequeños que se quedan a comer (el curso 2013-14 fueron 540). “Los alumnos de las aulas prefabricadas tienen que comer en ellas porque no hay espacio sufienciente para todos los niños”, argumentaba uno de los padres.

Aulas prefabricadas

Las aulas prefabricadas, o barracones, en las que tienen que recibir clase un total aproximado de 90 niños, levanta verdaderas ampollas. “No consideramos que nuestros hijos estén en las mejores condiciones”, argumentaba una madre en la asamblea, “los barracones se mueven cuando sopla viento, solamente existe una salida, a través de una escalera que está descubierta. Puedo decirle que, hasta ahora, no ha pasado nada, pero que no respondo en el caso de que ocurra una desgracia, como ya ha pasado en el Hispanidad”, espetaban a la comitiva del Ayuntamiento.
Otros aseguraban que los niños tienen “miedo”, especialmente cuando las condiciones climatológicas son adversas. También se recordó que “desde el año 2008 se nos lleva diciendo que se va a construir el segundo colegio. Instalaron un cartel enorme en las pasadas elecciones y no se ha hecho nada”. Del mismo modo, aseguraron que “todos los espacios susceptibles de aprovecharse como aulas docentes se han utilizado como tal, con lo que no queda espacio”.

Jugar con la seguridad

Mientras se celebraba la asamblea, varios progenitores fueron testigos de cómo había niños que trepaban por las paredes del gimnasio, “y están a muchos metros de altura, con lo que no pasa un accidente porque Dios no quiere”, aseguraron a este medio. “¿Por qué pasa esto?”, explicaban, “pues porque son más del doble los niños que ha de controlar la plantilla de profesores. Hasta ahora no ha pasado una desgracia, pero, espero equivocarme, pasará en algún momento. Un colegio al doble de su capacidad es una bomba de relojería para la seguridad”.

No se cumple

“El Ayuntaminto promete, pero no cumple”, insistían. “Estamos hartos de que nos cuenten historias, nos hagan promesas y nos den largas. Tenemos nueve barracones, apilados a tres alturas y, mientras tanto, hay espacios vacíos”.
En la asamblea, varios padres aseguraron que “por qué los críos tienen que estar hacinados aquí cuando se tiene un espacio, como el supuesto mercadillo, que no se utiliza. Allí hay conexiones de luz y agua, con lo que se podrían trasladar los barracones y, además de aliviar al colegio de niños, se evitarían muchos desplazamientos de la gente que vive en la parte de arriba”.

Público y gratuito

La inmensa mayoría de los presentes pidieron al alcalde que venga “un segundo colegio ya, pero público y gratuito”. Algunos exigieron al primer edil “que de una respuesta clara sobre el colegio que van a construir”. “Quiero que me diga”, insistía una madre, “sin discursos, y que me firme y asegure que no va a costar un duro estudiar allí. No quiero discursos, quiero respuestas”.
A esta pregunta, tanto Tomás Martínez como Miguel Zaragoza explicaron que el futuro Centro de Iniciativa Social será completamente gratuito y no tendrá coste alguno. “Será”, exponía Zaragoza, “como el hospital del Baix Vinalopó, público de gestión privada. Al ciudadano se le presta un servicio, pero no paga absolutamente nada”.

¿Plan de contingencia?

Al final de la asamblea, un padre se dirigió al alcalde, planteando, quizás, la que puede llegar a ser la principal duda: “está claro que, tal y como está la situación, no va a llegar un colegio público, y menos uno de Secundaria. Además, como no se va a construir este año, al siguiente o al otro, ¿qué plan de contingencia tiene pensado el Ayuntamiento? Porque es una media de 140 niños los que entran cada año al Vicenta Ruso. Díganos lo que se piensa hacer”.
Por su parte, el alcalde respondió que “el plan principal y el alternativo es hacer el nuevo colegio. No nos creían que tendríamos un centro como el Vicenta Ruso de un año para otro, y lo tuvimos. Conseguiremos un segundo colegio para Gran Alacant, y eso es una realidad”.

Miguel Zaragoza: “Nos hemos preocupado por dar soluciones al aumento de la demanda”

Según ha expresado Miguel Zaragoza, “a petición del AMPA del Vicenta Ruso, que nos solicitó una reunión con el alcalde, tuvimos una cita multitudinaria en el gimnasio del colegio, en la cual escuchamos atentamente las reivindicaciones de madres y padres, mostrando una franca preocupación, la cual compartimos, por contar con un segundo colegio en Gran Alacant.
El segundo centro es una necesidad real por la amplia población infantil registrada, y llevamos bastante tiempo trabajando para conseguirla. Mientras tanto, nos hemos preocupado por dar soluciones al aumento de la demanda en cada curso, de la mano con la Consellería de Educación, y hemos incorporado aulas prefabricadas para que los niños puedan recibir su formación en su lugar de residencia, evitando desplazamientos al casco urbano de Santa Pola.
Gran Alacant necesita de forma urgente e imperiosa el segundo colegio, es un tema prioritario y no cejamos en nuestro empeño ante la Consellería para que proceda a su licitación. Hemos trasladado a las madres y padres nuestro compromiso de trabajar junto a ellos para que llegue con prontitud.
Cierto es que los tiempos que habíamos previsto no se han cumplido. En estos momentos se están elaborando los pertinentes informes de la dirección general de Patrimonio y la de Hacienda para completar el expediente y que en el próximo año 2015 pueda salir a licitación el nuevo centro.
La misma Consellera de Educación, María José Catalá, ha dicho públicamente en los medios de comunicación que el colegio de Gran Alacant será el próximo en ser licitado. Lo importante es que nuestros hijos reciban una educación pública, gratuita y de calidad, además en el mismo entorno en el que residen. Ya hicimos un colegio, el primero de Gran Alacant, y construiremos el segundo porque ahora la necesidad es mayor”.

 

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