DÍA SIN ALCOHOL
 

Los jóvenes santapoleros empiezan a consumir alcohol entre los 13 y 14 años

 
Viernes 9 de noviembre de 2012 0 comentarios
 

Sería un problema que un joven santapolero saliera todos los fines de semana de botellón?. Es una pregunta que podría hacerse cualquier padre. Si no sabe la respuesta el consejo que le da la psicóloga Raquel Hernández, responsable de la Unidad de Prevención Comunitaria de Conductas Adictivas (UPCCA), ubicada en el Centro Cívico es que “hable con su hijo, se interese por saber qué hace en el botellón, qué dinero dedica a consumir alcohol, con quién va, cuánto bebe”.
El próximo 15 de noviembre se celebra el Día Sin Alcohol. “Socialmente parece que el alcohol no se considera una droga y sí que lo es, es una sustancia tóxica y los padres deben ser conscientes de que hay que prevenir conductas de riesgo en sus hijos”, señala la concejala de Servicios Sociales, Ana Blasco. En la misma línea, Raquel Hernández indica que “hay una percepción baja del riesgo que supone el alcohol, pero un consumo temprano o excesivo, puede suponer graves riesgos para la salud del adolescente produciendo bajo rendimiento académico, accidentes, desarrollo de conductas violentas, conductas sexuales de riesgo y problemas emocionales”
Y es que las estadísticas desvelan que los jóvenes, entre ellos los santapoleros, comienzan a beber alcohol cada vez a edades más tempranas. La edad de inicio en el consumo de alcohol está en los 13,5 años”.
Un consejo es empezar a beber lo más tarde posible, si es posible a partir de los 18, y de forma responsable, cuando ya la personalidad está desarrollada. Hay que tener en cuenta, además, según indica la psicóloga de la Unidad de Prevención, que el consumo de alcohol favorece el experimentar con otras drogas, como el hachís o la cocaína.
También es preocupante la forma que tienen los jóvenes de consumir alcohol, “en atracón”. Así, en dos o tres horas de “botellón” se pueden consumir unas cinco unidades en tan solo dos o tres horas, lo cual es claramente perjudicial. La mitad de los adolescentes españoles no cree que consumir 4 ó 5 copas durante los fines de semana puede ocasionar problemas de salud. Pero su consumo produce graves efectos sobre su salud física, psíquica y social y aumenta la probabilidad de ser dependiente del alcohol en la edad adulta.
El consumo de alcohol es recreativo, se normaliza su consumo como articulador del tiempo libre de los jóvenes. Además, las borracheras de los jóvenes también generan violencia entre ellos, con peleas que, de no estar el alcohol de por medio, probablemente no se hubieran producido.
En la UPCCA tratan fundamentalmente de trabajar la prevención. Así, se realizan charlas en colegios e institutos y trabajan conjuntamente con la Unidad Escolar de la Policía Local. No obstante, “quien educa es la familia y los padres y en general la sociedad, son muy tolerantes con el consumo del alcohol”, insiste Hernández.
En la UPCCA se puede asesorar a los padres que tengan dudas sobre cómo afrontar este tema y, si detectan algún problema en sus hijos, también están a su disposición.
“Desde la Concejalía de Servicios Sociales solicito a las familias que intentemos inculcar a los jóvenes que el consumo irracional de alcohol es perjudicial tanto a nivel emocional como de salud, debe quedar claro que es una droga”, concluye la edil Ana Blasco.

 

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