EDUCACIÓN
 

Los colegios de Santa Pola solicitan adherirse a la jornada continua

 
Viernes 8 de julio de 2016 0 comentarios
 

Todos los colegios de la localidad habrían solicitado a la Conselleria de Educación la implantación de la jornada continua. Esa solicitud no lleva pareja, de forma automática, que Conselleria la conceda o la implante automáticamente, “hay que presentar un proyecto educativo de centro, se ha de visar y, posteriormente, hay que hacer una consulta entre los padres del colegio. Si ésta sale positiva por un 55%, entonces se implanta la jornada continua”.
Hablamos con María José López, directora del Vicenta Ruso, colegio de Primaria que lleva dos años con la jornada continua. Una jornada a la que los CEIP de Santa Pola quieren sumarse, “y que sabremos si superan la primera fase, el proyecto educativo, el día 15, cuando conteste Conselleria” .
Si la respuesta es positiva, el proceso vuelve a iniciarse el 9 de septiembre, con la publicación del censo escolar de padres. Así, centro por centro, serán preguntados en referéndum los progenitores el 15 de septiembre. Si el 55% es favorable a esta iniciativa, durante este mismo curso escolar, el 2016-17, se implantará la jornada continua en aquéllos que hayan votado mayoritariamente a favor de ello

Mejora en la enseñanza
Desde el centro Vicenta Ruso esperan que Conselleria refrende su proyecto educativo, “porque llevamos dos años haciéndolo. No sólo por la mejora considerable en la enseñanza que implica para el alumno, también por dificultad de funcionamiento a la hora de dar el servicio de comedor. En nuestro caso, hablamos de 650 comensales, que no caben. Habría que comenzar a aplicar criterios y, además, sorteo sobre ese listado. Un problemón”.
Este motivo fue el germen inicial de que les fuera concedida la jornada continua, “y es que no hablamos de capacidad de instalaciones, sino de la misma cocina. No caben más congeladores. Imagina que cada día tenemos un pedido de entre 500 y 600 yogures… y eso no puedes meterlo en cualquier sitio”.

Más centrados
Hasta la fecha, tanto por parte de padres como de niños, no hay queja ninguna: “el servicio funciona bien, tienen toda la atención y, los padres que quieren recogerlos a las cinco, a las cinco. O los que quieren llevárselos a las tres y media, a las tres y media”. Se ha demostrado científicamente que las horas de la tarde tienen una capacidad de rendimiento apreciablemente menor, comparándolas con las matinales, “y después del comedor los niños están muy cansados. Retomar con Matemáticas, por ejemplo, una asignatura que exige un gran nivel de concentración, no se aprovecha igual·.
Considera como directora que es positiva la jornada continua, entre otras razones por las particularidades climáticas existentes en esta zona, “donde, a partir de las tres y media de la tarde, dar materias instrumentales es complicado”. Con la jornada continua, se pone fin a lo académico a las dos y “por la tarde, los que se quedan en comedor, pueden hacer actividades más lúdicas, como un taller de pintura o teatro”.
Los alumnos, por su parte, tienen más oportunidades de ampliar horizontes, aprender idiomas, agrandar su currículo con la jornada continua. Además, no tienen por qué llevarse deberes a casa, “porque en el centro hay un taller de trabajo voluntario con los monitores de comedor. Se deja un espacio al niño, controlado por los monitores, y hace los deberes aquí. Es voluntario, porque si no volvemos a repetir el error de poner materias lectivas por la tarde”.
El que se va a casa a las dos, tiene un descanso o puede volver a cursar una extraescolar, “cuando le venga bien”, añade, “pero ya ha salido del centro educativo, ha roto con la jornada lectiva, ha entrado en otro ambiente y, si retorna lo hace para divertirse, no a las tres y media, estés cansado o no”.

 

Comparte este artículo

 
 
 

Comentarios

 

Artículos relacionados

 

 

Periódico Santa Pola © Copyright 2016, todos los derechos reservados.

Diseño: Baluarte Comunicación s.l.