Ramón Bonmatí, presidente de la Junta Mayor de Cofradías de Santa Pola adelantaba que “los cambio en la Semana Santa de Santa Pola son una cuestión de detalle, de matiz”, y estos han brillado especialmente en la inaugural procesión de la Semana de Fe, La Procesión de Las Palmas. Los estandartes de las cofradías entraban a la plaza de la Glorieta, donde esperaba el Jesús Triunfante, precedidos por la banda de tambores del Jesús Triunfante. “Este año hemos optado por acudir más ordenados, dijéramoslo así, pues anteriormente acudía el sacerdote y los distintos representantes de cada una de las cofradías por su lado. Consideramos que así es más formal”.
Lamentablemente, problemas de incompatibilidad de agenda han impedido que este año haya clarines en la Procesión de la Convocatoria. “Encontrar gente que pueda tocar el clarín es muy complicado. Quienes tendrían más facilidad son aquellos que forman parte de alguna banda de música pero, dado que tienen compromisos con éstas durante la Pascua, les es imposible”. De ahí que las opciones, tal y como explicaba, “se limitan a alguien que haya formado parte de una banda o que tenga la ilusión de ensayar durante todo el año”.
Es más, destacaba como anécdota que “uno de los chicos que venía a tocar los clarines, y que el año pasado no pudieron acudir, sigue veraneando en Santa Pola y es presidente de la Junta Mayor de su pueblo. Aseveró que, si encontraba un grupo de cuatro o cinco personas dispuestas, él les daba clases en verano”.
Se siguen manteniendo los coordinadores, “aunque hay aspectos que pulir con respecto al año pasado. Para ello, nos reuniremos media hora antes con los que intervienen activamente”.
Hoy, Miércoles Santo, tiene lugar uno de los eventos de carácter más personal en Santa Pola, el Viacrucis con la Cruz del Mar. Los cambios de horario realizados el año pasado funcionaron y se mantendrán éste, “para no terminar tan tarde”.
Jueves Santo y Viernes Santo conservan la misma estructura pero, “para evitar problemas con las bandas de música y las bandas de tambores, que en algunos momentos llegaban a solaparse, irán todos delante, tanto bandas de música como bandas de tambores”. Así, costaleros y costaleras no tendrán ningún tipo de interferencia. La distancia entre cofradías es de 35 metros y “gracias a los coordinadores, conseguiremos que el Viernes Santo, con los puntos de parada establecidos (siete este año) donde hay que parar sí o sí y esperar tres minutos”.
A partir de la cuarta cofradía, los pasos van a hombros, “y el ritmo no es el mismo. De esta manera, no tuvimos que ampliar el recorrido y, cuando La Dolorosa estaba en la calle Elche, la cofradía que iba en cabeza se situaba en la farmacia de la Glorieta”. Lamenta que ya no haya bandas de cornetas y tambores, la última fue hace más de doce años, “pero se disolvió”. Sin embargo, adelantaba que, hace escasas fechas, “un chico de la Cofradía del Cristo Yacente, que había sido responsable de aquello, tenía la firme intención de recuperarlo. Obviamente, no en la del Cristo Yacente, que es el Entierro del Señor, pero sí creemos que en otra cofradía pudiese quedar bien”.
Preguntado por el motivo de que hayan pasado tantos años sin una banda de este tipo, Bonmatí contestaba de forma clara: “porque hay que ensayar mucho. La gente joven se ilusionaba, ya que no sólo salían en Semana Santa, también en la cabalgata de Reyes, en Fiestas... durante todo el año tenían actuaciones y ensayaban. Cuando aquello termina, se diluye”. Esta pérdida, destacaba, “no afecta únicamente a Santa Pola, también a otros municipios”.
Por lo que se refiere a número de participantes, tanto penitentes, como costaleros, se mantienen los números. “Ninguna cofradía me ha adelantado que hayan aumentado. Hemos pasado por una fase de subida y, ahora, atravesamos una ligera estabilidad o, quizás, un pequeño descenso”. Por esta razón animaba a todos a incluir a amigos, conocidos, familiares.
Finalmente, quería disculpar a todos los componentes de la cofradía de la Santa Cruz del Sudario, que no podrán procesionar en Viernes Santo.









