La Agrupación de Jóvenes Abogados de Elche, que abarca también a Santa Pola y Crevillent, cuenta en su Presidencia con un letrado afincado en Santa Pola, Damián Abad, quien adelanta que la idea surgió de un grupo de jóvenes abogados (valga la redundancia) “que vimos la necesidad no sólo de defender intereses propios, también los generales de la sociedad”. Por un lado, se focalizarán en conseguir y atender las inquietudes de sus miembros de “una formación continua y específica” y, en materia social, quieren extrapolar el modelo de otras agrupaciones similares (hasta cincuenta a nivel nacional) “que son muy activas en pro de la defensa de los derechos sociales. Un caso, por ejemplo, donde se han visto muy implicadas y reivindicativas ha sido en el de la eliminación de las tasas judiciales”.
La carrera más demandada
Derecho es una carrera demandada, cada vez más, por sus importantes ramificaciones en todos los planos de la sociedad (económico, científico-ético, igualitario, europeísta, internacional...), sin embargo, los jóvenes abogados se enfrentan a unas duras condiciones iniciales, algo en lo que Abad coincide, aunque matiza que “los inicios son duros en todas las profesiones. Desde esta agrupación abogamos por defender, desde todos los puntos de vista, al recién licenciado como un letrado, perfectamente capacitado para ejercer la actividad profesional”.
Siempre formados
Tilda de muy útil toda formación, “la cual la complementaremos gracias a la colaboración del Colegio de Abogados de Elche. Es más, queremos que sea gratuita para nuestros agrupados”. Un punto que sobresale dentro de esta joven Agrupación es que no se quieren centrar sólo en la teoría, también en la práctica, “con actividades de tipo social, que permitan una integración efectiva dentro de la profesión, entre nosotros, en la estructura del Colegio o en los mismos juzgados”.
Otro de sus compromisos es la interrelación entre instituciones públicas y privadas, a fin de conseguir prácticas y ventajas a la hora de realizar cursos y actividades. Sabiendo que es una profesión dura, anima a los jóvenes a estudiar derecho, “siempre y cuando sea algo vocacional. El Derecho, como todas las profesiones, tiene que gustar, apasionar. Es algo que se dice siempre, pero lo cierto es que se han de invertir muchas horas preparando un caso. Pero es enormemente gratificante el defender a tu cliente y que, cuando llegas al juzgado, le reconozcan sus derechos”.
Implicación social
Sociedad, derecho y justicia siempre han de andar de la mano, máxime cuando, a todas luces, vivimos un momento que la historia calificará como Segunda Transición, por lo que considera más que necesaria la implicación social de la abogacía “defender una ley más justa, igualitaria, humana y rápida”.









