
Éste ha sido un año especialmente lluvioso y eso ha tenido unas consecuencias muy positivas para la vida en el Parque Natural de las Salinas de Santa Pola: hay gran cantidad de aves migratorias que, debido a las condiciones más favorables, están pasando el invierno aquí. Así, según los datos del último censo elaborado por los técnicos del parque se han contabilizado un total de 7.166 aves, una cantidad que supera con creces a la registrada en el pasado año, con 6.092 aves censadas.
El concejal de Medio Ambiente, Daniel Carrillo, ha valorado de manera muy positiva los datos obtenidos “estos resultados son fruto del intenso trabajo que tanto la Conselleria, Ayuntamiento de Santa Pola y agentes del propio paraje natural están realizando para hacer de este parque un espacio único y singular de gran belleza paisajística. Se están desarrollando labores en materia de conservación, limpieza, extinción de plantas invasoras o alóctonas, vigilancia y control... Todo ello propicia que las aves migratorias que vienen se sientan más cómodas en este hábitat, a lo que hay que añadir, el excelente clima del que gozamos y nuestra ubicación geográfica, lo que hace que sea un lugar idóneo para las aves a la hora de anidar”.
Del censo elaborado destacan las 3.905 fochas comunes, lo que constituye la población más importante de la Comunitat Valenciana. La presencia de la focha común en las Salinas de Santa Pola alcanzó sus cotas más altas el pasado mes de septiembre, cuando se contabilizaron un total de 8.147 ejemplares. Además de las fochas migratorias, existen diversos ejemplares de esta especie. “La razón por la que eligen este parque natural es la disponibilidad de abundantes alimentos”, ha matizado Carrillo. Otro de los datos de interés es la presencia de 600 ejemplares de Correlimo común; 531 de avoceta y 260 de tarro blanco, 138 cigüeñuelas, 134 agujas colinegras entre otras especies.
Motivo de tal “boom” de aves migratorias es la especial eclosión de la artemia salina, un crustáceo que vive en las salinas y que puede estar hasta diez años encapsulado. Las lluvias de otoño e invierno han hecho que baje la salinidad, proceso que favorece la eclosión de los huevos de la artemia. Por tanto, las aves tienen una gran cantidad de alimento. Otro efecto de las últimas precipitaciones es que han arrastrado los huevos de la Artemia al interior de las lagunas. Esto los convierte en un reclamo para las aves que se desplazan hasta las láminas de agua en busca de provisiones. Si unimos a esto la bondad del clima de esta tierra, nos encontramos con las condiciones idóneas para que las especies migratorias pasen aquí el invierno.
El responsable del área ha incidido nuevamente en el gran trabajo que los agentes implicados allí realizan “Nos reunimos periódicamente para analizar la situación del parque. Esta acción genera una reacción y ésta no es otra que la mejora en la calidad de las aguas, más alimentos para las aves, mayor biodiversidad de la flora y la fauna... en definitiva un equilibrio en el ecosistema”.
El edil de Medioambiente no se olvida del papel que juegan las empresas salineras en el buen funcionamiento de este paraje natural “La pervivencia de Las Salinas es gracias a las empresas salineras porque si estas desaparecieran y dejasen de bombear agua del mar desaparecería el parque”.
Por último, Carrillo ha destacado el firme compromiso del equipo de gobierno con el medioambiente “Tenemos el compromiso y la voluntad de hacer bien las cosas, respetar nuestro entorno natural y tener siempre presente que nosotros no heredamos la tierra, sino que la tomamos prestada para nuestros hijos”.









