La modernidad y la innovación tecnológica llegan al sistema educativo del instituto santapolero Cap de l´Aljub. La revolución educativa pasa ahora por las pizarras digitales, la tiza en dicho centro tiene los días contados.
En la actualidad, el Cap de l´Aljub cuenta con cuatro pizarras digitales, dos de ellas proporcionadas por la Conselleria de Educación y las restantes por una editorial “Ya estamos impartiendo clases utilizando esta nueva técnica y la verdad es que ha tenido muy buena aceptación entre el profesorado y alumnado”.
Esta nueva herramienta tecnológica puesta al servicio de los profesores está mudando los métodos pedagógicos tradicionales. A través de las pizarras digitales, se consigue, y así lo han apuntado los docentes, que las clases sean más dinámicas y amenas en las que el alumno está más motivado ya que participa, pregunta, interviene… e incluso se puede profundizar sobre un tema consultando en Internet facilitando su comprensión.
La sustitución del encerado por la pizarra digital será rápida puesto que pretenden que antes de que finalice el curso todas las aulas del centro puedan hacer uso de esta nueva herramienta didáctica. Dado el elevado coste de una pizarra digital, y demás aparatos que trae consigo ya que puede oscilar entre los 2.000 y 5.000 euros, el centro santapolero trata de economizar esta tecnología “Hemos creado pizarras digitales de bajo coste, en torno a los 70 euros. Necesitamos un mando de la consola Wii, un puntero que emita luz infrarroja con interruptor y un ordenador conectado a un proyector. Entonces conectamos el mando de la Wii con el PC mediante bluetooth y todo está listo para ofrecer la clase”.
Pese a esta inversión, y así lo han señalado los directivos del centro, necesitan más ordenadores y más cañones de luz para que esta nueva metodología se pueda implantar en su totalidad en las distintas aulas del centro ya que por el momento los profesores se turnan este encerado virtual.









