A lo largo del mes de julio está previsto que concluyan los trabajos de remodelación del Parque de Catarra, ubicado en la zona del Calvario, según ha comentado al Periódico Santa Pola el concejal de Parques y Jardines, Javier Baile. Recordamos que las obras comenzaron en el mes de febrero y su plazo de ejecución era de unos cinco meses, pero se han retrasado unas semanas debido a los trámites que ha habido que realizar con Iberdrola para conseguir el boletín eléctrico.
Los trabajos de remodelación ya están muy avanzados y respecto al proyecto inicial hay una novedad destacable, se ha creado un puente de seis metros de longitud. Este puente está colocado en medio del parque y sirve para comunicar dos de los caminos que se han creado, salvando el desnivel del cauce del barranco, que puede llenarse de agua cuando llueve. En un principio este cauce iba a tener un pavimento irregular a base de bolos y piedras, pero ahora se ha decidido pavimentar el cauce con hormigón desactivado para que sea pisable, ya que normalmente estará seco.
Recordamos que el proyecto supone una inversión de 289.862 euros que están financiados con cargo al Plan Confianza de la Generalitat Valenciana. En la remodelación del Parque Catarra se han empleado materiales muy integrados con el entorno paisajístico, como la piedra caliza para los muros de las jardineras. Los caminos que atraviesan toda la parcela –con una extensión de 7.250 metros cuadrados– permitirán pasear a los ciudadanos sin mancharse de barro aunque haya llovido y tienen también un aspecto natural ya que se han realizado con arena compactada con resinas.
Se han respetado todos los pinos de gran porte que había en el Parque de Catarra y solo se han eliminado seis pequeños ejemplares, algunos de ellos dañados y que incluso resultaban peligrosos. Todos los pinos se han podado.
Habrá dos zonas de juegos infantiles, una con los tradicionales columpios para los más pequeños y otra con una pirámide para que los mayores puedan trepar.
Se han creado siete jardineras en las que “hemos plantado vegetación autóctona y el riego es automatizado y sectorizado para que el mantenimiento sea el mínimo”, indica Baile.
En la iluminación se ha tenido en cuenta la eficiencia energética y las 22 farolas disponen, además de un temporizador de encendido, de un sistema reductor de flujo que regula la intensidad lumíca en función de la luminosidad existente.
El parque tiene tres accesos: el pricipal por la calle Volantí, otro por la calle Pareja y un tercero por la calle Curricán. En este último punto se trató de poner una rampa para facilitar el acceso a las personas con movilidad reducida, pero ha sido imposible debido al gran desnivel existente. En todo caso, estas personas podrán acceder sin dificultad por la puerta principal y pasear sin problemas por los caminos.









