Una de las paredes del colegio Cervantes luce un mural que refleja distintos momentos de la vida del centro: unos niños iniciando la pintura con el nombre del colegio; grupos de alumnos participando en diferentes actividades y, en el centro, el escudo de Santa Pola dentro de un libro y los nombres de muchos de los maestros que han pasado por el centro; unos niños con un cartucho de caramelos y, al fondo, el pueblo de Santa Pola. El mural, una pintura colectiva, ha sido donado por la Escuela de Pintura Angosto. El Cervantes mostró su gratitud por este regalo tan especial en un emotivo acto.









